El obispo de la Diócesis de Estelí Mons. Abelardo Mata, afirmó en una entrevista concedida al diario La Prensa, que la Iglesia católica como testigo y mediadora del proceso de diálogo en Nicaragua, está convencida que “solo el diálogo de buena fe nos puede sacar a flote de estas honduras”. El prelado también se refirió a la falta de voluntad del gobierno de Nicaragua para regresar a la mesa del diálogo nacional, "El Gobierno no quiere diálogo (...) si lo buscó es para tomarlo como tabla de salvación ante un acontecimiento inesperado de rebelión".

En cuanto a la campaña de desprestigio del gobierno hacia los obispos, el secretario general de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, considera que es para callar la voz profética de la iglesia católica, porque ésta incomoda al presidente Ortega,“¿Por qué tanta saña? La Iglesia, cuando es fiel a su vocación profética, es un estorbo para quien no tiene ni la visión del ser humano y de la sociedad que los hombres de buena voluntad generan", afirmó el religioso.

El pasado 15 de julio, Mons. Mata fue agredido por turbas pro gobierno mientras se movilizaba a bordo de su camioneta por Nindirí, y seis días antes: El Cardenal Leopoldo Brenes, Mons. Silvio Báez, El nuncio apostólico en Nicaragua Mons. Waldemar Stanislaw, y otros religiosos, fueron agredidos por turbas, y paramilitares en la basílica menor de San Sebastián, en Diriamba, lugar en el que inició el ataque físico a la iglesia católica.