El ícono de la Sagrada Familia fue especialmente encargado por el Encuentro Mundial de las Familias 2018, escrito por el iconógrafo Mihai Cucu y secundado por las Hermanas Redentoristas del Monasterio de San Alfonso, Iona Road, Dublín, como parte de su plegaria continua por las familias. El ícono fue revelado y consagrado el 21 de agosto de 2017 durante el lanzamiento del programa anual de preparación, en la Novena Nacional en Knock, Irlanda.
Este ícono tiene la forma de un tríptico que desde el exterior se asemeja a una casa con puertas principales. Los Arcángeles Miguel y Gabriel se presentan en la parte externa de las puertas, portando el deseo de protección de Dios. Sus cabezas se inclinan en adoración y servicio a Dios, el Santísimo. En la base está la inscripción "Amoris Laetitia," "La alegría del amor," título de la exhortación post- sinodal del Papa Francisco sobre el amor en la familia. Esta es la fuente de nuestras reflexiones para el Encuentro Mundial de las Familias 2018.
Al abrir las puertas del ícono, podemos contemplar en el centro la Sagrada Familia de Jesús, José y María, sentada a la mesa compartiendo una comida y su fe. Su hogar era una celebración de esa fe. Así, nuestro hogar constituye el lugar en el que se comunica y transmite la realidad de Dios con nosotros a las generaciones futuras. La reunión alrededor de la mesa es una reminiscencia de los Tres Ángeles representados en el famoso ícono del siglo 15 de la Santísima Trinidad por Andrei Rublev. Asimismo, el matrimonio cristiano es a veces comparado con la Santísima Trinidad, como una comunión vivificante en la que se da y recibe amor. Más aún, la familia está llamada a ser "ícono viviente" de la Santísima Trinidad.
Al igual que en el ícono, la Sagrada Familia tiene un lugar para nosotros en su mesa y nos invita a participar en ella. No es ajena a las pruebas de la vida familiar. Ella misma fue refugiada al huir de la violencia de Herodes y experimentó la preocupación. De esta manera, los rábanos y las hierbas amargas de la cena Pascual que simbolizan las penas y las pruebas del pueblo de Israel en su esclavitud representan también para nosotros las pruebas y los sacrificios de la paciencia y el amor que experimenta cada familia. La presencia del pan ácimo y la copa de vino en la mesa nos invita a conmemorar la Eucaristía.
En los laterales del ícono de la Sagrada Familia se encuentran dos narraciones del evangelio: La Resurrección de la Hija de Jairo y la fiesta nupcial en Cana; pasajes de los Evangelios en los que vemos la compasión y la preocupación de Jesús por el matrimonio y con aquellos que viven con las cargas de la vida familiar.
Un ícono no es lo mismo que una fotografía o un portarretrato. Es una imagen que nos invita a la oración. Es nuestro deseo que esta imagen aliente a la gente a rezar mientras preparamos nuestros corazones para el Encuentro Mundial de las Familias 2018.

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