Durante
la Eucaristía matutina en el primer sábado de mes, dedicado al Sagrado Corazón
de María, Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de León, meditó sobre la vida de
San Juan María Vianey, resaltando que durante su formación sacerdotal en el
seminario se destacaba un deseo grande de parecerse a este gran hombre.
“Dios
nuestro señor se vale de instrumentos sencillos para realizar sus grandes obras,
estos son los mensajes que deja la acción de la gracia de un sacerdote que
quiere ser generoso con los dones que Dios le ha dado y responder a la vocación
que ha sido llamado” reflexionó en su homilía, en el día en que la Iglesia
Católica lo dedica al patrono de los Sacerdotes y párrocos.
El
prelado hizo eco de las características del Santo Cura de Ars una de ellas es
que “Ejerció el ministerio sacerdotal en sus asuntos principales, como son
predicando la palabra de Dios y la disponibilidad de celebrar los sacramentos, uno
de ellos es el de la reconciliación ya que confesó con el corazón a miles de
personas, toda su vida fue de penitencia y de austeridad, era un hombre que no
retenía ningún centavo de lo que se le daba y lo compartía con los pobres de su
parroquia, es una vida impresionante porque es la vida de un hombre sencillo
pero generoso para con Dios, su angustia era que se condenaran sus feligreses, aquel
hombre decía las cosas como las pensaba y como la iglesia lo dice” expresó.
El
Obispo de León pidió a la feligresía que oren por los seminaristas, sacerdotes
y religiosos, así como por los Obispos “ya que estamos en un mundo
convulsionado y necesitamos como humanos, mucha oración” sostuvo.


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