Su Excelencia Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de León, realizó una visita pastoral el día domingo 26 de agosto, en el marco de las fiestas de la parroquia San Agustín en Chinandega, que se celebran durante la semana XXI del tiempo ordinario.

En su homilía el prelado reflexiono que “Cristo no pide cosas imposibles, lo que pasa que hay que tener fe y creer que la palabra de Jesús tiene el contenido y la fuerza de su espíritu que nos lleva a la enseñanza de él” meditó.

 “Tenemos que creer en el cuerpo y sangre de Cristo, que es una verdadera unión con el hijo de la Virgen, muerto y resucitado, y que podemos hacerlo una sola con nosotros, metiéndolo en la comunión, así como lo han hecho los niños hoy” sostuvo monseñor Vivas Robelo.

La Primera Comunión, para un niño o niña, es uno de los momentos más importantes en el período de su infancia, ya que espiritualmente está preparado para recibir el sacramento de la Eucaristía, ese pan y vino que anhela probar para sentirse envuelto por la gracia divina de Dios, luego de atravesar un período de preparación de por los menos dos años.