La Diócesis de León celebró el 71 aniversario de la Gritería de Penitencia o Gritería Chiquita, en las vísperas de la Solemnidad de Nuestra Señora de la Asunción, la tarde de ayer catorce de agosto.

 En su homilía el señor Obispo Monseñor César Bosco Vivas Robelo, expresó que son “Benditos también los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica. Ese quisiera que fuera el mensaje de esta tarde de nuestra Gritería Chiquita de este año, que nuestra fe en Jesucristo no decaiga, que como la Virgen María vuestra fe sea más fuerte que nuestras diferencias y que sea más fuerte que nuestros pecados. De tal manera que creyendo en Cristo y su misericordia podamos nosotros, todos, no solo los que nos encontramos hoy aquí, sino también nuestros seres queridos, ser auténticos discípulos de Jesucristo”, dijo en su mensaje el prelado.

Este tradicional festejo se lleva a cabo en la ciudad colonial desde el año 1947, cuyo origen se dio por una erupción del volcán Cerro Negro, en esa época el entonces Obispo Isidro Obiedo y Reyes junto a la población pidieron a la Virgen que detuviera las explosiones del volcán y que la promesa sería celebrar la Gritería de Penitencia cada año.