Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo diocesano de León y Chinandega, presidio en la Basílica Catedral, la Eucaristía en la fiesta de Jesús de la Buena Esperanza, cuya devoción se propaga a los fieles desde su mayordomía.

“Es en Cristo en el que tenemos que poner nuestra esperanza y confiar; La esperanza la tenemos en quienes nosotros creemos que tienen el poder para ayudarnos, tenemos una situación difícil económica, un ser querido preso, un enfermo en el hogar, pasamos situaciones duras y en estas circunstancias buscamos quien nos de un consejo, acudimos al sacerdote , a un amigo, amiga a una persona que nos quiere de verdad y pedimos su consejo, escuchamos y confiamos que esa persona si tiene poder, y buscamos el consuelo de esperanza en los demás seres, eso lo tenemos que hacer sobre todo y en primer lugar con Jesucristo” afirmó Monseñor Vivas Robelo en su homilía.



El prelado leones continuó manifestando que “Es a Cristo al que deberíamos en primer lugar contarle, lo que nos pasa, es él nuestro confidente, es Cristo en su amor y en la comprensión que nos tiene sobre nuestro dolor, en quien acudimos y ponemos a sus pies nuestras intenciones, por seres amados y por nosotros mismos” manifestó.

La mayordomía de Jesús de la Buena Esperanza en la Basílica Catedral de León por mucho tiempo ha venido promoviendo diversas actividades pastorales, sobre todo con los reos en cárceles, a quienes año a año se les lleva medicina, atención hospitalaria, alimentación y cada cierto tiempo se comparte con ellos una Eucaristía.