Monseñor Romero fue la voz de los oprimidos, denunció siempre los actos inhumanos que cometía el gobierno de el Salvador al finalizar la década de los 70, y, aunque una bala terminó con su vida en 1980, su recuerdo vive en el pueblo salvadoreño, que éste 13 de octubre celebrará la canonización de aquel pastor que siempre llevó un mensaje de paz a sus ovejas.
0 Comentarios