Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de León, presidió la Eucaristía dominical en la Basílica Catedral de la Bienaventurada Virgen de la Asunción en la solemnidad de Cristo Rey del Universo.

En presencia del clero diocesano y de feligreses el episcopo leones dijo al iniciar su homilía que “la solemnidad de Cristo Rey del universo nos presenta una ocasión más, para que los que nos llamamos sus discípulos tengamos una experiencia fuerte de la presencia amorosa de Jesucristo en nuestra vida” reflexionó.

Continuo diciendo “que  para que ese poder de Jesús se manifieste dándonos, concediéndonos por su divina misericordia, no solo el perdón de las culpas, sino sobre todo que nos de el señor su amor, su gracia, que el lugar que el pecado a ocupado en nuestro corazón, al ser borrado por el amor de Jesús ese lugar lo venga a ocupar quien tiene el derecho de ocuparlo, a él le debemos nuestra existencia, a él le debemos nuestra redención, a él estamos obligados de responderle conscientemente y libremente el amor que él nos testimonio con su vida por nosotros”.

Monseñor Vivas hizo hincapié en que “mientras no lleguemos a la experiencia de Jesús habrá siempre en nuestras vidas vacíos que nos hacen como irlos llenando en los vienes materiales, incluso en aquellos cariños que pueden contener cierto amor para nosotros ya que disfrazados de amor pueden contener veneno para nuestros corazones” recalcó.

Finalmente, invitó tanto a los fieles como a su clero a que nos “dejémonos llenar del amor de Jesucristo, para que ganemos espiritualmente e incluso al enriquecernos espiritualmente vamos a tener la lucidez mental para poder descubrir la voluntad de Dios y vamos a adquirir la fuerza necesaria para hacer la voluntad de Dios, y es cuando descubriremos algo de lo hermoso que es estar con Dios”.