Monseñor Bosco Vivas Robelo, presidió la Eucaristía de clausura del mes del Rosario, en la Catedral de León la tarde del treinta y uno de octubre, en su homilía el prelado manifestó que “Podemos sentirnos mejor al terminar este mes, el asunto es continuarlo en esta experiencia de vida Mariana, y el rezo del Santo Rosario que ha sido el medio para introducirnos al corazón de la virgen, será el camino para mantenernos con fervor y sacar del corazón sentimientos que llevan espíritu Santo, lo que significa que los sentimientos tenemos que irlos convirtiendo en vida, en acción”

“El Rosario contiene todo aquello que necesitamos para purificarnos y capacitarnos en una fidelidad al señor, el Rosario es una escalera que nos va permitiendo ir subiendo a intimidades mas profundas con la Santísima Trinidad, por intercesión de la Virgen María, ella es la maestra espiritual por excelencia, si nos colocamos bajo su magisterio maternal, ella se encargara de irnos uniendo en el camino a la Santidad” dijo monseñor Vivas Robelo.
Continuó diciendo que “La meditación del Rosario nos sirve para poner en las intenciones ante Jesucristo nuestras intenciones y Jesús nos la recibe, porque nos colocamos a la par de la madre pidiéndole a Jesús que nos acompañe” puntualizó.

Durante todo el mes de octubre en la Diócesis de León se rezó el Santo Rosario, a como lo pidió el Papa Francisco, de igual forma se oró por las misiones de la iglesia, y se rezó de igual forma la oración a San Miguel Arcángel.