En la conmemoración del centenario del fin de la Primera Guerra Mundial, se reunieron la mañana del domingo 11 de noviembre en la Catedral de León, diferentes autoridades diplomáticas acreditadas en el país para recordar este hecho histórico para el mundo.

Monseñor Bosco Vivas Robelo, expresó que “El año pasado 2017, celebramos el primer centenario de las apariciones de la Santísima Virgen María en Fátima,  Portugal, durante estas apariciones, la madre de Dios, saludando a los niños Lucía, Francisca y Jacinto, les anunciaba que la primera guerra (mundial) iba a terminar, pero ella dijo que si la humanidad no atendía el mensaje de Cristo, que pedía oración, penitencia, conversión, sufriría un flagelo aun peor, efectivamente conocemos que se dio la segunda guerra mundial”

Continuó manifestando que la “segunda guerra mundial fue peor, aún estamos sintiendo sus repercusiones, hoy conmemoramos los 100 años de la finalización de la segunda guerra mundial, es un signo que me llenó de mucho consuelo, que hallan estado acá los embajadores de Francia, Alemania, ellos quienes, habiendo sido adversario en aquella guerra, ahora conmemoran la paz”

El prelado leones dijo en su intervención que “aprendiendo del pasado, incluso de nuestro pasado de confrontaciones entre nosotros mismos, tomemos conciencia de que los métodos de confrontación que son semillas de odio, no se repitan”

Monseñor Vivas Robelo hizo un llamado a los fieles católicos de que “los que creemos en Jesucristo asumamos el compromiso de conversión personal de una manera seria, responsable, hablar de conversión no es una palabra que sale sobrando en nuestras vidas, sino es el mensaje que nos da Jesucristo, valido hoy y con mas urgencia hoy, para nosotros”.