El Padre Heberto Antonio Silva Q.E.P.D fundador de la Comunidad Cristiana San Ramón en su última catequesis que impartió a finales de marzo del año 2001, les recordó a sus integrantes aquel poema de Ana María Rabatté y Cervi, En vida hermano, en vida… un poema con una reflexión muy válida al comenzar un año nuevo.

Alguien decía que el tiempo está en nuestras cabezas y que nosotros podemos marcar hoy mismo la diferencia en nuestras vidas; Entonces para que esperar un minuto más si no lo tenemos asegurado, si no sabemos si lo viviremos, ¿Porque no decimos te quiero, te amo a nuestros seres queridos hoy que los tenemos? No hay que esperar a que estén en una tumba o lejos. La realidad de la muerte nos alcanzara a todos, ricos y poderosos, pobres y sencillos, todos nos encontraremos ante ese momento, por ello surge una gran pregunta: ¿Cómo estás viviendo hoy? O también ¿Cómo recibes este Año Nuevo? Para todos nos resulta este tiempo ideal, es costumbre en estos días, comprar agendas, que en algunos casos quedan vacías; Decimos planificar, organizar y proponernos metas, pero todo esto tristemente en la mayoría solo queda en papel, porque no se puede pensar que vendrá una transformación de forma automática solo con el cambio del conteo de un año, todo cambio verdadero solo puede brotar del corazón y de la voluntad de la persona y para ello no se necesita de la llegada de un nuevo año civil o un nuevo día, solo basta con darnos cuenta que en este momento estamos vivos y este es el momento en que podemos marcar la diferencia. En vida hermano, en vida...

Por ello y para no frustrarnos al final de diciembre del año 2019 comencemos por cambiar nuestra mentalidad y despertarnos, este es el momento y no solo porque es primero de enero, este es el momento porque es lo que tengo, lo que Dios me ha regalado para vivir para hacer de mi vida y la de los demás una verdadera ofrenda agradable al Señor.

San Josemaría Escrivá decía: Examen. —Labor diaria. —Contabilidad que no descuida nunca quien lleva un negocio. ¿Y hay negocio que valga más que el negocio de la vida eterna?

Sabias palabras ¿No crees? El primer gran ejercicio de este año debería ser estar conscientes y luego constantemente examinar, no solo en los últimos días del año que recién termina y los primeros de este, continuamente examinando, todos los días, a cada momento ¿Qué nos acerca y aleja de Dios? pero también de nuestros propósitos o metas humanas, espirituales, profesionales…

Hoy celebramos también la LII Jornada Mundial de la Paz, comenzamos el año pensando en la tan necesaria paz del mundo, este año el lema es: La buena política está al servicio de la paz. De todo el mensaje que les invito lo pueden leer completo en este enlace 52 JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ, hay una parte que quisiera recordar.


Las “bienaventuranzas del político”, propuestas por el cardenal vietnamita François-Xavier Nguyễn Vãn Thuận, fallecido en el año 2002, y que fue un fiel testigo del Evangelio:

Bienaventurado el político que tiene una alta consideración y una profunda conciencia de su papel.
Bienaventurado el político cuya persona refleja credibilidad.
Bienaventurado el político que trabaja por el bien común y no por su propio interés.
Bienaventurado el político que permanece fielmente coherente.
Bienaventurado el político que realiza la unidad.
Bienaventurado el político que está comprometido en llevar a cabo un cambio radical.
Bienaventurado el político que sabe escuchar.
Bienaventurado el político que no tiene miedo.

¿Cuanta necesidad tenemos de políticos así en nuestro mundo? 

Ojala que podamos iniciar este año agarrados fuertes del Señor, me encanta que la fiesta que se celebra es la de Santa María Madre de Dios, que es también Madre nuestra, por eso a comenzar con ánimo sabiendo que cada día y cada minuto es un regalo del Señor para construir en este mundo y en nuestra sociedad la tan necesaria y añorada Civilización del Amor.

Y hablando de propósitos he hecho uno, escribirles una reflexión cada semana, espero cumplirlo. Bendiciones y ánimo en este Año Nuevo, recuerda que cambiamos de día y año pero que el Año sea Nuevo depende de ti.

Ama mucho.

Si quieres hacer feliz,
a alguien que quieres mucho,
dícelo hoy, sé muy bueno ...
en vida, hermano, en vida.

Si deseas dar una flor
no esperes a que se mueran,
mándala hoy con amor ...
en vida, hermano, en vida.

Si deseas decir: “Te quiero”
a la gente de tu casa,
al amigo cerca o lejos ...
en vida, hermano, en vida.

Tu serás muy, muy feliz,
si aprendes a hacer felices,
a todos los que conozcas ...
en vida, hermano, en vida.

Nunca visites panteones,
ni llenes de tumbas flores,
llena de amor corazones ...
en vida, hermano, en vida.



Escrito por:
Néstor Esaú Velásquez
Comunicador y Fotógrafo de la Diócesis de León
Twitter: @Netor_Esau
Instagram: @nestorvelasquez