Que gran sorpresa para los magos el ver brillar la estrella, pero no solo eso, sino que fueron dóciles a los designios de Dios, ellos se dejaron guiar por ella, que los condujo hasta donde se encontraba el Niño Jesús.
Cuando nosotros seguimos sumergidos en nuestros egoísmos, o guiados por nuestra soberbia, será difícil encontrar a Jesús, cuando nuestros intereses están lejos de lo que Dios nos pide, no puede haber encuentro con Jesús. Cada uno debe hacer un alto en este tiempo, y pensar qué lugar ocupa Dios, pero si mi ideología política u otros intereses están por encima de Dios sabré que la estrella está lejos de que brille en mi corazón.
Cada uno debe hacer un alto para contemplar a Jesús y pedirle que se haga su voluntad en nosotros, porque cuando no domina la voluntad de Dios, el resto será caos y desesperación.
Miremos la estrella que hoy brilla en nuestra vida, no la dejemos apagar, debemos irradiar en el otro la luz de Jesús si queremos ver las cosas nuevas, no perdamos la esperanza aunque situaciones duras hayan envuelto nuestras vidas en Nicaragua, porque la esperanza es Jesús.
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