A
las 10 de la mañana de hoy seis de diciembre, cienes de fieles procedentes de
diferentes partes de Nicaragua entonaban el canto de entrada de la Solemne
Eucaristía de la tradicional lavada de la plata y bajada de la patrona de
Nicaragua, la Inmaculada Concepción de María de El Viejo en Chinandega.
Con participación
de sacerdotes de diferentes diócesis, seminaristas y feligreses su Eminencia Reverendísima,
Cardenal Leopoldo Brenes, Arzobispo Metropolitano de Managua, acompañado de
Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo Titular de occidente y de Monseñor Rolando
Álvarez Lagos, Obispo de Matagalpa presidió la Eucaristía.
Monseñor
Bosco Vivas Robelo, obispo de la Diócesis de León, predicó y en su intervención
dijo a los fieles que “levantemos el corazón a la esperanza, como dice San
Bernardo: “Miremos a la estrella, llamemos a la Virgen María”. Así comenzamos a
verificar que es verdad, que, si se acude a ella en las tentaciones, en las
enfermedades, las injusticias, la carencia de trabajo, con los dolorosos dramas
familiares que esto acarrea y hasta el estrés de la vida, todo este mar amargo
se puede convertir en la hora de la misericordia Divina” manifestó.
Haciendo
referencias a San Alfonso María de Ligorio, el prelado leones dijo que “muchas
cosas bellas y verdaderas se pueden decir de la madre del Señor, pero siendo
nosotros pecadores y necesitados de luz divina y de fortaleza para vivir el
Evangelio de amor y de perdón de Jesucristo, se hace urgente acercarnos a la
Reina y Madre de Misericordia para alcanzar precisamente la misericordia y
disponernos a la necesaria reconciliación fraterna que es la mas segura
esperanza de afianzar” puntualizó.
Finalmente,
expresó que la Virgen “conoce nuestros problemas y esperanzas, no se le ocultan
ni siquiera nuestros pensamientos” y pidió orar y rogar por todas las personas.
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