23.01.2019 PR / 14
La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se
celebra en Panamá en esta ocasión tiene un matiz de colaboración interreligiosa
histórica que ha sorprendido a muchos, sin embargo no se trata de un evento
coyuntural, es una convivencia que data desde hace más de medio siglo.
En Panamá líderes religiosos judíos, musulmanes y otras denominaciones
religiosas se han unido para colaborar con la realización de la JMJ 2019,
creando un precedente en la más grande actividad que reúne a todos los jóvenes
católicos de todo el mundo.
“Esta es un enlace que lleva muchos años, lo que se ve hoy en día y que se ha
hecho visible es el producto de un trabajo largo que inicia en la segunda mitad
del siglo pasado, y esto permitió relaciones de afecto y respeto en donde
aprendemos que más allá de nuestras diferencias, podemos trabajar en beneficio
de la sociedad común y en beneficio de los valores que compartimos”, explicó en
conferencia de prensa el rabino Gustavo Kraselnik, de la Congregación Kol
Shearith Israel.
Afirmó que la convivencia armónica en el campo religioso es muy natural
para Panamá, pero para muchos una sorpresa. Es producto de tres puntos claves y
los señala. “Panamá siempre ha promovido la libertad de culto, la participación
de líderes visionarios que nos acercaban y no alejaban, y que siempre se
trabajó en los encuentros bajo un marco de una cultura de paz, respeto y ética”.
Igual afirma el presbítero Oscar Martin, responsable para el
Diálogo Interreligiosos de la arquidiócesis de Panamá, asegurando que los motivos
de esta construcción de relaciones entre las diversas religiones, tampoco es
casualidad, es más tiene incluso motivos históricos, geográficos y sociales.
“Panamá ha sido históricamente un país de tránsito, en donde
convergen diversas culturas, diversas razas, y por su puesto diversos credos,
somos un país geográficamente pequeño, en donde con facilidad nos encontramos
en la calle, en el autobús, en el supermercado, en fin convivimos muy cerca y
sabemos que tenemos convivir en esa cultura de paz, tolerancia y de respeto con
ello, pues vivimos en el mismo país y en muchas ocasiones tenemos las mismas
dificultades”.
Durante la JMJ la comunidad judía de Panamá alberga en sus
instalaciones a 49 peregrino polacos, y la comunidad musulmana aloja 500
peregrinos; además de las donaciones de alimentos que han aportado.

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