Fotografía de Archivo| El Camino

Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de León, presidió la Santa Eucaristía Dominical del VI domingo del Tiempo Ordinario, en la Basílica Catedral de León, el prelado meditó el Evangelio de San Lucas y compartió con los fieles que “este sermón es como el resumen de todas las enseñanzas de Jesucristo”.

Haciendo referencia a las Bienaventuranzas, dijo que “quien las conoce, las ha meditado, esa persona ya va conociendo, saboreando a profundidad de todo lo importante de lo que Jesús vino a enseñar a sus discípulos” compartió.

Continuo diciendo que “Jesús es quien ha vivido las Bienaventuranzas en toda su plenitud, él que era el dueño de todo, de la creación porque por él se había creado lo que existe, el llanto de Jesús cuando contempló a su pueblo a Jerusalén, el Señor lloró, lloró también cuando le avisaron que había muerto lázaro y se acercó a su tumba, él mismo la experimentó en la cruz, con una soledad enorme, cuando dijo: Padre porque me has abandonado”.

El prelado leones manifestó que “Jesús no enseñaba lo que no vivía, por eso la palabra de Jesús es atractiva, porque no son palabras vanas, son palabras que surgen de su propia vida y experiencia, los que se han acercado a Jesús han vivido y hecho suyas las bienaventuranzas y ahí está su madre, el corazón de la Virgen era Cristo”.

“La Virgen, los Santos, son los que han vivido está pagina de la vida de Jesús, la iglesia nos la propone para que caminemos por el camino de la felicidad, que nadie puede arrebatar jamás, felicidad que se vive en plenitud en el cielo y se va haciendo realidad conforme vamos siguiendo los pasos de Jesús” puntualizó el Obispo Vivas.

Finalmente, invitó a los fieles a seguir el camino de Jesús a como la Iglesia nos lo propone y continuar profundizando el Evangelio desde las realidades que se vive en Nicaragua.