Tras varios días de manifestaciones en contra del presidente Jovenel Moise, se reportan al menos siete muertos, y para contener las protestas sociales, el gobierno ha anunciado el fin de semana pasado, que reduciría presupuestos gubernamentales y eliminaría todos los privilegios no esenciales para los funcionarios.

Moise es acusado de corrupción después de que un informe judicial lo señalara junto a funcionarios y exministros, de la malversación  de 2000 millos de dólares en préstamos asignados de Venezuela hizo a Haití desde 2008.

Inicio de la Crisis

La crisis en el país caribeño da inicio en julio 2018, debido a un aumento en los precios de los combustibles, y es tras enormes manifestaciones y varias personas fallecidas, que el gobierno de Jovenel Moise revoca el aumento de los hidrocarburos. Tras los primeros brotes de protestas, Jack Guy Lafontant, quien fungía como primer Ministro de la Isla, renuncia a su cargo y en su lugar, asume Henry Ceant, quien se comprometió a luchar contra la corrupción de su país, investigando principalmente una presunta malversación de fondos del programa Petrocaribe, programa por el cual Venezuela suministra petróleo a varios países caribeños a precios favorables. 

En el año 2017, el Parlamento haitiano presentó un informe que concluye que varios exfuncionarios del partido de Jovenel Moise, se han visto involucrados en la desviación de más de 2.000 millones de dólares en fondos de Petrocaribe, por lo que las protestas se intensificaron en agosto, exigiendo al Gobierno la aclaración sobre la utilización de estos fondos. 

Violación de derechos humanos


Las protestas continuaron hasta noviembre 2018, cuando tras una multitudinaria movilización en contra de la corrupción convocada por la oposición haitiana, dejó varios muertos. Por otra parte, la Red Nacional por la Defensa de los Derechos Humanos de Haití, denunció en el mes de noviembre, un repunte de la violencia debido a que bandas armadas han comenzado a operar en varias zonas de la capital, y a quienes responsabilizan de la muerte de 59 ciudadanos solamente en el penúltimo mes del 2018.

Para los defensores de Derechos Humanos, resulta preocupante también el hacinamiento en las cárceles, que entre enero y octubre 2018 provocaron la muerte de 118 presos.

La voz de los pastores

“El momento es grave, porque hay violencia contra la vida. Deploramos la pérdida de vidas y bienes, registrados recientemente en las manifestaciones. Aprovechamos esta oportunidad para expresar nuestra solidaridad con las víctimas y los familiares de las víctimas”, expresaron los Obispos de Haití, quienes también llamaron al pueblo a encontrar una solución sabia a los problemas nacionales, teniendo como principal objetivo el bien común.

Los Obispos del país caribeño se han pronunciado tras la muerte por sumersión de al menos 28 haitianos que pretendían cruzar ilegalmente el mar con rumbo a las Bahamas. Según estadísticas, el 60% de la población, vive con menos de dos dólares al día, por lo que ante la violencia y la falta de oportunidades, deciden salir del país ilegalmente, encontrándose con la muerte y en la mayoría de sus casos, son interceptados y deportados a Haití. 

Para finalizar los Obispos haitianos han pedido oraciones por el país para que vuelva su rostro a Jesús. Además, citaron el pasaje del Evangelio de Mateo en el que los discípulos claman a Cristo cuando su bote comienza a hundirse: “¡Señor, sálvanos, estamos pereciendo!”.