Su Excelencia Monseñor Cesar Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León, realizó una visita pastoral en el contexto de las fiestas patronales de la comarca Lechecuagos que son dedicadas a Nuestra Señora de Lourdes en el municipio de León.

En el domingo de la quinta semana del Tiempo Ordinario el obispo leones compartió con los fieles que, “la fiesta de nuestra Madre Inmaculada de Lourdes, la solemnizamos confiriendo el sacramento de la confirmación a los jóvenes a los niños y niñas que se han preparado para recibir la unción y acercándose por vez primera para recibir el Cuerpo y Sangre de Nuestro Señor Jesucristo” dijo en referencia a los confirmando en la fe que fueron 10 niños y  más de 80 niños y niñas que se han preparado durante un año recibiendo la catequesis de comunión.

Haciendo eco de las primeras lecturas que la liturgia propuso para el día dijo a l asamblea de fieles que,  “Orar con la palabra de Dios, la que nos habla de como Dios llama a los que él ama, se nos ha dicho como llamo a Isaías, siglos antes de la venida de Jesús, se nos ha dicho como llamó a sus primeros apóstoles y se nos ha dicho como llamo también a San Pablo, para que fuera su pregonero, su mensajero en los pueblos paganos”.

El Obispo vivas, manifestó  a los fieles que, “A nosotros también nos llamó Dios, desde el momento en que fuimos bautizados, desde la Vida, Dios nos dio el regalo para recibir las gracias, nos llamó a la vida, quiso que fuéramos cristianos, que le perteneciéramos a su iglesia y por eso en el bautismo nacimos como hijos de Dios, ese nacimiento espiritual nos señala una misión, cumplir algo bueno, revisarnos desde pequeños en ir conociendo la doctrina de Jesús, de conocer a la Virgen María nuestra Madre, darnos cuenta de que formamos parte de la Iglesia Católica, desde pequeños podemos irnos preguntando esas cosas, eso es un caminar en un encuentro con Jesús”. Manifestó el prelado.

La fiesta de Nuestra Señora de Lourdes.

Monseñor Bosco recordó las palabra de la Virgen a Santa Bernardita que le dijo: "Vete a tomar agua de la fuente", la niña creyó que le pedía que vaya a tomar agua del río Gave, pero la Madre le señaló que escarbara en el suelo. Bernardita empezó a escarbar y la tierra se abrió y comenzó a brotar agua. Desde entonces aquel manantial ha manado agua sin cesar, un agua prodigiosa donde se han conseguido milagrosas curaciones de miles y miles de enfermos. Este manantial produce cien mil litros de agua al día continuamente desde aquella fecha hasta hoy” puntualizó el religioso.

Monseñor Vivas Robelo también recordó algunos milagros de la Virgen, “Bernardita, antes de dirigirse a la gruta, asistió a la Santa Misa. Al final de la aparición, tuvo una gran tristeza, la tristeza de la separación. ¿Volvería a ver a la Virgen?.

“La Virgen siempre generosa, no quiso que terminara el día sin una manifestación de su bondad: un gran milagro, un milagro maternal. Un niño de dos años estaba ya agonizando, se llamaba Justino. Desde que nació tuvo una fiebre que iba poco a poco desmoronando su vida. Sus padres, ese día, lo creían muerto. La Madre en su desesperación lo tomó y lo llevó a la fuente. El niño no daba señales de vida. La madre lo metió 15 minutos en el agua que estaba muy fría. Al llegar a la casa, notó que se oía con normalidad la respiración del niño. Al día siguiente, Justino se despertó con tez fresca y viva, sus ojos llenos de vida, pidiendo comida y sus piernas fortalecidas. Este hecho conmocionó a toda la comarca y pronto a toda Francia y Europa; tres médicos de gran fama certificaron el milagro, llamándolo de primer orden”.

Finalmente, el prelado recordó la muerte de Santa Bernardita, “quien murió rezando el rosario, como había vivido, el que reza se salva, ella se encargará de salvarnos a todos nosotros, si le tenemos devoción sincera” dijo el obispo leones.