La tarde de este jueves 21 de febrero Monseñor Jaime Ramos, Vicario Episcopal de Monseñor Bosco Vivas Robelo en la zona pastoral de Chinandega tomó posesión de la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción de María en El Viejo.

Fieles cargando la Imagen de Nuestra Señora de Santa Ana, donde el padre Ramos era su párroco llegaron en una procesión a dejarlo minutos antes de que iniciara la Eucaristía de Toma de posesión que fue presidida por su Excelencia Monseñor Bosco Vivas Robelo.

Luego de haber realizado el rito acostumbrado de la entrega de la Iglesia, se prosiguió con la liturgia de la palabra que concluyó con la proclamación del Santo Evangelio y posteriormente Monseñor Bosco Vivas Robelo dio su homilía donde dijo que “Quiero agradecer todo su servicio a Monseñor Rodrigo Urbina, quien hasta hace poco tiempo estuvo a cargo de este Santuario Nacional, y quiero entregarla a un sacerdote muy querido por mi persona, quien ha tenido muy buenos y acertados servicios especialmente en la parroquia Santa Ana de Chinandega”.



El prelado leones continúo diciendo que “Monseñor Ramos, ha recibido una instrucción muy especial de prestar un servicio a la Virgen a los fieles, esta ceremonia que estamos celebrando es por si misma una autentica predicación, hemos caminado hasta la puerta donde Monseñor el nuevo párroco ah abierto la entrada al templo significando que no excluye a nadie, que tiene los brazos abiertos para acoger a toda persona que se sienta en paz”.

“Cristo, no se cansa de esperarnos y que a través de su ministro saldrá en busca de las ovejas descarriadas, a consolar al enfermo al triste al que necesita, siempre en servicio como Cristo que esta abierto siempre al nuevo símbolo del perdón, esa es la misión del nuevo párroco” manifestó el jerarca de la Iglesia Católica en occidente.



Monseñor Vivas Robelo invitó a los fieles a regresar a las fuentes de la vida eterna como lo son el Sagrado Corazón de Jesucristo y de María, “pidamos a ellos para que el nuevo párroco nos testimonie con su ejemplo y que el párroco y la feligresía puedan alimentarse del Cuerpo y Sangre de Cristo y que sea él el que nos guie” concluyó.