La mañana de este sábado dos de marzo, en la Basílica Catedral de la Bienaventurada Virgen de la Asunción, Su excelencia Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de León, acompañado del clero diocesano, religiosos y señores canónigos del Cabildo Catedralicio presidio la Eucaristía de ordenación sacerdotal de los diáconos Aurelio Bayardo López y Luis Manuel Corrales, quienes desde el día de hoy son nuevos ministros del altar.

La Eucaristía inició a las diez de la mañana y mientras el coro integrado por seminaristas entonaban el canto de entrada, la procesión que daba inicio a la acción litúrgica avanzaba hasta llegar al altar mayor de la Catedral de León que ha sido testigo de las ordenaciones sacerdotales que el Obispo 50 de esta diócesis de madre de Nicaragua ha realizado.

Monseñor Benito Pensket Torres, Vicario de las vocaciones presentó a los candidatos al ministerio presbiteral. “Reverendísimo padre, la Santa Madre Iglesia pide que ordenes presbíteros a estos hermanos nuestros, según el parecer de quienes los presentan y después de consultar al pueblo cristiano doy testimonio que han sido dignos”.

“Con el designio de Dios nuestro salvador, elegimos a estos hermanos nuestros para el orden de los presbíteros” manifestó Monseñor Bosco Vivas Robelo, quien prosiguió con la homilía.
“Alabado sea
 nuestro Dios y Padre, porque sigue dando muestras de su amor y sigue mirando con predilección a esta iglesia particular de León, tenemos una señal clarísima de este amor divino en la ceremonia que hoy realizamos y en la cual vamos a constituir presbíteros a estos dos diáconos de nuestra iglesia, es Dios quien ha movido todas las circunstancias para que estos dos hermanos a quienes vamos a imponerles las manos lleguen a esa misión que confío han acariciado durante sus años de formación” dijo el prelado leones.

Continúo manifestándoles a los diáconos que “tengan una luz que les ilumine en su camino de consagración a Dios al servicio de la Iglesia (…) ustedes en particular deben de ponerle mente a las lecturas de hoy pues la palabra de Dios tiene cosas muy hermosas que decirnos, la lectura del eclesiástico les invita a ir adquiriendo la sabiduría, que es la preparación la lectura la reflexión que les valla enriqueciendo en conocimiento, pero la sabiduría es Jesucristo, anunciado por el autor sagrado, por lo tanto la invitación clarísima es conocer, saborear la amistad de Jesucristo, intimar, tener una intimidad con Jesús tan fuerte que sean los sentimientos de Cristo, las que dominen en ustedes y les orienten a vivir de acuerdo a lo que aprenden de este gran amigo que es Jesús” meditó.

Recordando a San Bernardo el monseñor Vivas Robelo dijo que “los amigos o se encuentran iguales o se hacen iguales y en ese sentido tenemos que irnos pareciendo a Jesucristo, pues de parte de él siempre estará ese impulso” manifestó.

Finalmente, el obispo de León encomendó al patriarca San José a los nuevos presbíteros que integraran el clero diocesano.