Si sciresdonum Dei, (Jn 4,10)La Santa Misa

Cuantas personas realmente entienden La Santa Misa, y cuantas personas sin sentir pena ni culpa faltan a Misa. Y muchos de los que van,  simplemente van por costumbre y otros asisten solo para evitar el pecado mortal para que Dios no se enoje con ellos y los siga bendiciendo – como si Dios de hecho no diera el primer paso de amarnos realmente antes de que nos decidamos a amarle.

¿Que es la Santa Misa? Primero que nada debemos saber que la Santa Misa es un Sacrificio. El sacrificio de Cristo y de la Iglesia, o sea de la Cabeza y de los  miembros del Cuerpo Místico.

El tema del Sacrificio fue abordado por el Santo Padre el papa Pío XII en su Encíclica Mediator Dei et hominum de 1947 en el número 24 cito:

 Efectivamente, apenas «el Verbo se hizo carne» se manifestó al mundo dotado de la dignidad sacerdotal, haciendo un acto de sumisión al Eterno Padre que había de durar todo el tiempo de su vida: «al entrar en el mundo, dice... Heme aquí que vengo... para cumplir, ¡oh Dios!, tu voluntad»", acto que se llevará a efecto de modo admirable en el sacrificio cruento de la cruz: «Por esta voluntad, pues, somos santificados por la oblación del Cuerpo de Jesucristo hecha una vez sola ».

Sabemos Hermanos que en primera de Corintios San Pablo nos dice que somos todos miembros de Cuerpo Místico de Cristo, por lo tanto podemos concluir que el Sacrificio de Cristo en la Santa Misa estamos todos incluidos, ahh y además escuchemos al mismo apóstol decirnos en el primer capítulo de su carta a los Colosenses:

24. Ahora me alegro por los padecimientos que soporto por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a las tribulaciones de Cristo, en favor de su Cuerpo, que es la Iglesia

Esto nos lleva a concluir que para que sea efectiva la salvacion, ganada por Cristo en la Cruz, debo unirme a ella, a través de los sufrimientos propios uniendolos en la Cruz de Cruz.

La pregunta que nos surge entonces es ¿cómo le hago para unir de una manera efectiva mis sufrimientos a la Cruz de Cristo? Para que se complete en mi el sacrificio de Cristo. Hermanos, la manera mas segura de hacer esta unidad es a través de la Santa Misa. En ella tu y yo nos unimos a Cristo cabeza, el cual eleva el culto agradable al Eterno Padre, es decir el completo culto público del Cuerpo místico de Jesucristo.

Cuando Cristo es Victima la Iglesia es co-víctima. La Cruz de Cristo sin nuestra cruz no es sufiente. Es un solo sacrificio total en Cristo a su Padre, se ofrece en nombre propio y en nuestro nombre.

Por  lo tanto vivir la Misa significa que mis días y mis noches han de ser un continuo ofrecimiento a Cristo, quien se ofrece continuamente al Padre. O sea, La Misa y mi Vida son una sola cosa, aceptando las cruces, sufrimientos y gozos uniéndolos continuamente a Cristo. Amén.

P. Juan Pablo Couoh, C.SS.S