Apreciados
amigos en Cristo.
Como ustedes
saben, desde hace varios meses atrás he ido dándoles a conocer acerca de la
vida de aquellos santos y beatos que siguieron la espiritualidad que Dios
inspiró en San Alfonso María de Ligorio.
Me refiero a los santos y beatos de la Congregación del Santísimo
Redentor (Padres Redentoristas). En esta
ocasión toca el turno al llamado “hermano gemelo de San Alfonso”, por parecerse
en muchos aspectos a él. Se trata del
Beato Genaro Sarnelli.
Nuestro
beato nació en el seno de una familia noble el 12 de septiembre de 1702. Desde muy pequeño comenzó a mostrar una
profunda piedad, y a la edad de 14 años decide hacerse jesuita, pero su familia
se opuso. Su Padre era el Barón de
Ciorani (pequeña población en el sur de Italia) y allí Genaro pasaría bastante
tiempo durante su juventud estudiando y preparándose para la vida. A temprana edad comenzó a estudiar derecho, y
al igual que San Alfonso se doctoró en ambos derechos (civil y eclesiástico),
llegando a ser un gran abogado de Nápoles.
Pero su deseo de consagrarle la vida entera a Dios no murió, sino que
siguió allí latente.
Desde
sus años jóvenes el Beato Sarnelli se distinguió por ser un amante de la Santa
Misa y la meditación diaria. Siendo ya
abogado se dedicaba a visitar a los enfermos -al igual que hacía San Alfonso, y lo más
probable que en algunos momentos lo hizo junto con él- como parte del apostolado de los Padres Píos
Operarios. Hay otras tres cosas que
asemejan al Beato Sarnelli con San Alfonso: la primera es que estudió su
preparación sacerdotal en el llamado “Colegio de los Chinos” (destinado a las
vocaciones que se preparaban para ir a evangelizar en Oriente); la segunda cosa
es que desde que se ordenó sacerdote en 1732, se dedicó a predicar por las
calles yendo sobre todo a las periferias y enfocándose sobre todo a sacar a
muchas mujeres de la marginación y la prostitución, que estaba muy extendida en
las periferias de Nápoles; la tercera cosa es que al igual que San Alfonso, el
Beato Sarnelli también se distinguió por escribir alrededor de 30 obras sobre
temas teológicos, espirituales, morales y pastorales, entre las que destaca la Ragioni Cattoliche sobre el problema de
las “jóvenes en peligro”.
Tras
conocer a San Alfonso más profundamente, El Beato Sarnelli decidió unirse a la
Congregación del Santísimo Redentor en el año 1733. Desde entonces comenzó a participar
incansablemente en la predicación de las misiones. Pocos años más tarde, el Padre Andrés
Sarnelli, hermano del Beato Genaro Sarneli, quien también era sacerdote, invitó
a los Redentoristas a fundar en el pequeño pueblo de Ciorani, donde la familia
Sarnelli tenía propiedades. Así fue como
se fundó, en dicho lugar, la que llegó a ser la Casa Madre de los Padres
Redentoristas.
Desde
entonces y durante varios años, Genaro Sarnelli se distinguió por ser un
misionero y predicador incansable, apóstol también del confesionario. Pero su quebrantada salud se fue deteriorando
progresivamente, hasta que, tras ya no poder más, volvió a Nápoles donde siguió
misionando, y allí falleció el 30 de junio de 1741. Finalmente, cabe destacar que el mismo San
Alfonso, quien le conoció bien, escribió una biografía del Beato Genaro
Sarnelli, en la cual expresa su profunda admiración por él. Y fue beatificado por el Papa San Juan Pablo
II el 12 de mayo de 1996; su fiesta litúrgica se celebra el 30 de junio.
Padre Agustín Pelayo, C.Ss.S.
Mi Jesús mi
todo, ¡Tú me amas y yo te amo!

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