La mañana del sábado seis de abril en el Santuario Nacional del Señor de los Milagros en el municipio de El Sauce, se desarrollaba un encuentro de delegados de la palabra con representantes de 46 comunidades.

Su Excelencia Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de León, compartió con ellos un momento de oración y al mismo tiempo les agradeció todo su aporte en el servicio que brindan a la Iglesia mediante “una misión Santa” dijo el prelado leones.

Los delegados de la Palabra de Dios, son hombres y mujeres bautizados que han recibido el llamado de los obispos para cooperar con ellos y con los presbíteros en el ejercicio del ministerio de la celebración de la palabra. (Cf. Código de derecho canónico759). Ellos, además de fermentar el mundo con la palabra de Dios, son llamados por la jerarquía para ayudar de un modo especial, a apacentar el pueblo de Dios, ejerciendo su ministerio profético, preparándolo a la vida sacramental y formando comunidades de fe y de amor (CDC 230 I).



Por medio de los delegados de la Palabra de Dios, el Evangelio llega a los pobres, las comunidades despiertan, surgen y se capacitan líderes, el machismo pierde terreno y gana terreno la participación… Por ello, las principales tareas de un delegado de la Palabra es: presidir la Celebración, proclamar la palabra de Dios y hacer vivencia del mensaje, el domingo y en momentos especiales, como funerales, cumpleaños, etc…Tienen como tarea específica, hacer de la palabra de Dios y de la enseñanza social de la iglesia el fermento que lleve a la comunidad a un desarrollo integral: denunciar con la palabra y con el testimonio todo lo que es contrario al evangelio: apoyar a los catequistas y a otros animadores de movimientos apostólicos de la comunidad (Directorio de los delegados pág. 12)