Al
iniciar la homilía del Cuarto Domingo de Cuaresma Monseñor Bosco Vivas Robelo
dijo que “el mensaje que nos trae el Señor viene a ser una súplica de lo bueno
que es el señor, y esa invitación hecha en este tiempo de cuaresma tiene una
fuerza, verdaderamente transformadora, si es que la recibimos con humildad, con
sencillez, con fe, hagamos la prueba de lo bueno que es El Señor, vale la pena
que escuchemos Jesús” reflexionó.
El
prelado leones continúo manifestado que “Dios quiere que nos acerquemos a él
con la sencillez de los niños, con la sencillez que Jesús se le acercaba a él, es
Jesús quien nos puede amar del amor del padre, para venir a quitarnos esa
imagen negativa que tenemos sobre Dios, que en este caminar cuaresmal salgamos
de que nunca jamás estaremos solos, porque contaremos siempre con el amor fiel
de un padre de infinita ternura.
Continúo
diciendo que “Jesucristo habla con el padre que es padre de toda la humanidad,
esta humanidad podríamos decir esta formada por personas que están lejos de
Dios, que han renegado de Dios, que viven ofendiendo a Dios y por otra parte
por personas que conocen a Dios, que están o piensan que están cerca de Dios o
incluso invocamos a Dios, porque no dejamos aun en nuestras invocaciones a Dios
lo despreciamos”.
Sobre
la bondad monseñor Vivas Robelo, dijo que la autentica bondad cristiana es
cuando la recibimos del padre y la ponemos en practica con los que nos rodean, “el
Padre sabe que ha sido bondadosos con nosotros y que hay personas que las hemos
experimentado y que la hemos abandonado, pero él siempre nos espera, esa es la ternura
misericordiosa del Señor”.
Finalmente,
dijo que el Señor siempre nos esta esperando, a quienes ya lo conocen y se han
alejado de él y a quienes lo conocen y estamos en la iglesia que alegremos la
iglesia cuando sus hijos regresen, tenemos que hacer de la iglesia una familia
donde el centro sea Dios, ternura, bondad y misericordia.

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