Su Excelencia Monseñor Cesar Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León, manifestó la tarde del jueves segundo de pascua que “el pecado siempre destruye la vida de Cristo en el alma, pensemos o no pensemos en eso, por eso el pecado es algo serio, sobre todo cuando es mortal”.

“El pecado reúne sus condiciones, materia grabe, clara conciencia de que aquello es malo y deseo de experimentarlo, reunidas esas condiciones ahí está el pecado mortal, es asunto que, en el tiempo de pascua, estamos poniendo las bases de una vida nueva, porque cuando se quita el pecado, por los méritos de la Sangre de Jesús nosotros no quedamos vacíos, porque ahí Dios pone la gracia Divina” sostuvo.

Continúo diciendo que “por eso el que vive en amistad con Dios, en amor a Dios, esa persona adquiere en si misma, la vida de Dios, la vida por participación, y esa presencia de Dios la capacita para que todo lo que haga desarrolle la vida y llegar a la Salvación eterna”

Al concluir manifestó que “por el pecado se pierde el bien que se pudo haber hecho antes, pero con el arrepentimiento en este tiempo de pascua buscamos la vida nueva, que es estar liberados de la esclavitud del demonio y nos unimos a Dios, como un árbol”.