Por Glenda Zepeda Real

El último fin de semana de mayo, celebraron a San Pascual Baylon en el barrio de Guadalupe, bajo la mayordomía del joven Christopher Díaz Sándigo, devoto que participaba en los san pascuales de El Calvario, los que según anécdotas fue donde se inició la devoción hace más de cincuenta años.

Christopher a los once años de edad recibió por regalo la pequeña imagen del santo de parte de la Sra. Adelita Santana; desde entonces lleva seis años organizando la fiesta junto a un grupo de voluntarios, la que consiste en realizar la vela el día sábado y posteriormente el día domingo, participan de la Santa Eucaristía en la Parroquia Nuestra de Guadalupe, donde bajo la bendición del párroco salen en procesión para recorrer los barrios aledaños durante casi diez horas.



Actualmente ésta procesión visita más de cien hogares; donde el anda es colocada en una mesa por un tiempo determinado y si es deseo de la familia, comparten un brindis con los fieles que acompañan la imagen danzando la particular música en su honor.

La devoción al santo franciscano quien era  fiel adorador de la Eucaristía, se ha extendido en la ciudad ya sea por tradición o algún favor recibido gracias a su intercesión, razón por la que no solo el día diecisiete, sino todo el mes de mayo los chinandeganos pueden participar de las procesiones que celebran diferentes familias católicas.

En Chinandega se destacan con mucha concurrencia el de la Familia Campuzano con más de veinte años de tradición, el de la Familia Martínez (Santa Ana abajo) con veinticinco años de celebración, el famoso San Pascual de los Niños organizado por un joven matrimonio por veintinueve años consecutivos, el padre Daniel Ibarra y su familia, quienes por dieciocho años han celebran al santo gracias a la devoción que su abuelita materna tenía.