Amadísimos hermanos en Cristo Jesús, frente a este Tiempo Litúrgico que estamos ya viviendo nos invitará a hacer un análisis de nuestra vida en este caminar que llevamos hacia el encuentro de Cristo Resucitado nuestro creador, por medio de nuestra madre la Iglesia, en el cual reflexionaremos sobre el cambio de vida que nos pide el Señor Jesús, para que podamos ver lo bueno que es nuestro Padre Dios. Haciendo pues este análisis profundo en nuestra vida, para buscar al Señor que se nos proclama siempre misericordioso.

Por este motivo he querido compartir con ustedes esta pequeña reflexión del salmo 33.
Salmo 33. “Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.”

Mis hermanos, esto de: Haz la prueba, nos hace una invitación de que nos animemos a tener a Dios como centro de nuestra vida, que tengamos la valentía de bendecir siempre al Señor a todas horas de nuestra vida. Creamos en el Hijo y tendremos una vida eterna, es la promesa del Padre a través del Hijo. Y es cuando veremos esto de: qué bueno es el Señor, mis hermanos el Señor no está lejos de nosotros siempre está a nuestro lado y siempre está dispuesto a levantarnos de nuestras caídas. Si queremos ver la vida eterna, no nos portemos rebelde contra el Señor. Por lo contrario, haz la prueba, anímate, atrévete a buscar al Señor pero ya, y así descubrirás todas sus grandezas. 

Bueno mis hermanos pidámosles al Señor que no nos alejemos de su mirada, si no, que nos dejemos formar por su Palabra. Pidiéndole también su intercesión a Nuestra Madre del Perpetuo Socorro.

En Jesús y María.

Pbro. Gerónimo Hernández Reyes, C.SS.S.