Durante este congreso mariano desarrollado en la Diócesis de León, desde el 26 al 31 de mayo, se han realizado diferentes conferencias donde se trata de profundizar cada ves mas el amor a la Virgen María y profundizar en la verdadera devoción.
Este
martes veintiocho de mayo, el matrimonio de Silvio Poveda y Maria Alejandra Álvarez
de Pastoral Familiar en la parroquia San Juan Bautista de Sutiava, dieron el
testimonio de como la Virgen María les ha servido de intercesora ante las
dificultades que ellos han vivido como familia, así mismo como el Santo Rosario
ah sido el medio para la verdadera devoción a la madre de Cristo.
Monseñor
Rodrigo Urbina, párroco de la Iglesia San Juan Bautista de Sutiava en la ciudad
de León, manifestó que “escuchar a un matrimonio que ha dado su testimonio sobre
la gracia de la oración a Dios mediante el Santo Rosario, ellos tienen quince
años de trabajar en esa parroquia” puntualizó el canónigo leones.
“Por
la gracia de Dios, tenemos la oportunidad de brindar nuestro testimonio, pero
quisiera decirles que el rosario es una forma de oración que combina de forma
meditativa los misterios de la vida de Cristo, con la repetición de oraciones
verbales, que vamos rezando” dijo al iniciar su ponencia don Silvio Poveda.
En las mayores dificultades ha estado la
Madre de Cristo
Durante
la exposición testimonial de la experiencia de vida de este matrimonio,
manifestaron a los presentes que la Virgen María ha estado presente en todos
los momentos difíciles de su familia.
“Cuando
yo quería salir embarazada y no podía porque me habían detectado que era estéril
y pasé rezando el rosario con mucha fe y salí embarazada de mi primer hijo, que
es sietemesino, y en todo ese proceso estuvo la madre acompañándonos y luego
durante los primeros años de crianza y después en mi segundo embarazo” dijo
doña María Alejandra Álvarez.
Una experiencia de fe desde la niñez
“Siendo
un niño, mi madre nos hacía rezar todos los días el rosario y más cuando
estaban próximas las celebraciones a la madre en agosto o septiembre, todas las
madrugadas de septiembre yo iba con ella a la misa de la Virgen de la Merced,
eso me fue motivando me fue acercando a tener esa necesidad de poder rezar el
rosario a la medianera por excelencia” dijo don Silvio Poveda.
“No dudo,
que, a la insistencia a la constancia a la frecuencia de los rezos, Dios se apiada
y hemos avanzado ya vamos a cumplir treinta años de matrimonio” manifestó.
0 Comentarios