Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León, presidio la Eucaristía del segundo jueves de pascua, en la Basílica Catedral de León, ante fieles que asisten cada jueves al encuentro con Jesús Eucaristía mediante la oración, el silencio y la contemplación el prelado reflexiono en torno al libro de Hechos de los Apóstoles.

En su Homilía el prelado compartió que “la venida de Cristo fue para liberarnos del pecado” citando a San Pedro, monseñor Vivas continúo diciendo que “esta fue la misión de Cristo, venir para que tengan vida y la tengan en abundancia, esa vida es la unión con él, esa dicha esa amistad se echa a perder por el pecado”.

“El pecado nos aparta de Dios, nos aparta del Salvador, y por eso es que viene la buena noticia de la pascua, Cristo ah muerto y ha resucitado para darnos la vida de Cristo en nosotros, ese es un resumen de lo que predicaba San Pedro, es el centro de la predicación cristiana, la destrucción del pecado y la vida eterna que se nos ofrece a quienes creemos en Jesucristo” expresó el obispo leones.

Finalmente, el episcopo manifestó que “el examen de conciencia debería de ser recuperada por nosotros los seres humanos” finalizó.