La mañana de este veintidós de mayo desde horas muy tempranas el clero de la Diócesis de León, la mas antigua en la provincia eclesiástica de Nicaragua se dirigió hacía la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en Ocotal en la Diócesis de Estelí, la que es dirigida por Monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, el tercer obispo de ese territorio eclesiástico.

Rezando el rosario y compartiendo en fraternidad de hermanos, es uno de los ambientes que los clérigos han vivido durante su partida de la Diócesis madre hacía el norte de Nicaragua, donde por muchos años sirvió el Siervo de Dios, Monseñor Nicolas Antonio Madrigal y García, de origen Chinandegano.

Este espacio de compartir entre ambas diócesis sirve para contextualizar la fraternidad sacerdotal que se ha de hacer, en primer lugar, situándola dentro de la comunión humana; a su vez, la comunión humana hay que situarla dentro de la comunión cristiana, y después viene la comunión sacerdotal. La base de toda comunión, de toda fraternidad, es la comunión humana.

En este encuentro se compartirá la Eucaristía, la oración, el aliento y las experiencias pastorales como espacios para fortalecer el servicio en la iglesia local de la Diócesis.

 La fraternidad cristiana, la fraternidad sacerdotal parte y deriva de la comunión de todos en el misterio pascual del Señor, en la misma fe, en la misma verdad, en la misma ley y en la misma oración, como los cuatro grandes pilares del cristianismo.

La fraternidad sacerdotal nace de la común participación de todos en el sacramento del Orden, o sea, en el sacerdocio ministerial de Cristo, porque para los sacerdotes, el modo propio de ser cristianos, es el modo derivado de la condición; Haber sido hechos partícipes del sacerdocio ministerial de Jesucristo.