¿Qué entiendo por vocación? Vocación según su etimología proviene del verbo latín vocare que significa llamado o acción de llamar, se entiende como llamado hacia un fin o destino. En términos religioso se refiere hacia la inclinación de la vida eclesiástica y en términos generales se refiere a la naturaleza humana de seguir una determinada actividad o profesión.

Haciendo nuestro este término en la vida diaria con frecuencia nos preguntamos sobre cuál será nuestra vocación, término que a menudo lo confundimos con profesión, son dos vocablos distintos, pero están íntimamente unidos. Todo hombre y mujer por su naturaleza está llamado a una vocación y a ejercer para bien de la sociedad una profesión, pero ¿cómo lograrlo? ¿cómo saber cuál es mi vocación y cuál debe ser mi profesión?

En primer lugar, debemos saber que todos tenemos una vocación universal y una particular; nuestra vocación universal o fin es aquella a la que se refiere Jesús en Mt 5,48 ‘‘Sean santos como su Padre Celestial es santo’’ para nosotros los cristianos toda actividad que realizamos es esto lo que busca, la santidad, ahora bien, cada uno tiene un camino distinto para alcanzar esta santidad, éste es la vocación particular con la que encontraremos nuestra felicidad y realización plena o en otras palabras es nuestro don con el cual si lo sabemos trabajar daremos frutos en abundancia.

La vocación y la profesión son distintas en cuanto que la vocación es aquello que me gusta hacer con lo que me siento realizado y satisfecho conmigo mismo y con los demás, cuando lo hago es por amor y sin esperar nada a cambio, mientras que la profesión es aquello que se realiza habitualmente a cambio de un salario, aunque muchas veces no es lo que nos gusta, sino que se hace por la buena retribución que nos deja, entonces es aquí donde encontramos la novedad de la vida y de nuestra vocación hacia la santidad.

 No todos los hombres están llamados o elegidos para la vida consagrada o religiosa, entonces ¿podríamos pensar que sólo los que están llamados a la vida consagrada o religiosa tienen vocación? No, por supuesto que no a como se nos indica arriba ‘‘todo hombre y mujer por naturaleza está llamado o elegido hacia un fin’’ lo novedoso para nosotros ha de ser que la profesión que elijamos debe estar acorde con nuestra vocación, es decir, se debe elegir porque es lo que me gusta hacer, porque me siento feliz y realizado en ella y no por el buen salario que ésta me ofrece, sólo así podremos ser felices en lo que hacemos, procurando el mayor bien hacia la sociedad y el nuestro, sólo cuando unimos la vocación particular y la profesión hacia la búsqueda de la vocación universal podríamos decir que hemos encontrado nuestra vocación; Pedro el apóstol nos da prueba de ello, él, siendo pescador de profesión y habiendo sido llamado como todos hacia la búsqueda de la santidad se convirtió en pescador de hombres (Lc 5,10), él nos lo recuerda en su carta: 1 P 1,15-16 ‘’si es santo el que los llamó, también ustedes han de ser santos en toda su conducta, según dice la Escritura: Serán santos porque yo soy santo’’.
¡EL MUNDO YA NO QUIERE PROFESIONALES, SINO QUE NECESITA SANTOS PROFESIONALES!
Por: Seminarista Oscar Ariel Quiroz