Su Excelencia Monseñor Bosco Vivas Robelo, presidió la Eucaristía de función en honor a Santa Ana en Chinandega, acompañado del clero diocesano monseñor vivas brindó una reflexión a los fieles manifestando que “hay que retomar lo que los padres de la antigua alianza hicieron, esperar de Dios la salvación, pero esta esperanza es distinta es habiendo venido el Señor se preparan nuestros corazones en el amor”.

Resaltando las virtudes de Santa Ana y San Joaquín el prelado continúo diciendo que “El espíritu Santo que habita en nosotros y es quien aviva nuestra fe, nos hace experimentar algo de las maravillas que solo Dios tiene otorgadas para aquellas personas que lo aman”.

“San Joaquín y Santa Ana, fueron destinados a ser padres de la mujer que iba a dar a luz al hijo de Dios, a Jesucristo, estos dos esposos iban llenos de aquella virtud y santidad del antiguo testamento, de ambos surgió el fruto de la Virgen y de ella surgió el fruto bendito de su vientre” 

Meditando en torno a las virtudes de Joaquín y Ana expresó que “la fe es un dón de Dios, un regalo que nos ha dado Dios, pero a la ves es una virtud, es un don que se nos ha dado y que exige una respuesta convertida en nuestras obras que es la comunión autentica con Jesucristo”.

El prelado dijo que “es necesario crear un ambiente nuevo en las familias y renovando a las familias ir sanando la sociedad entera, porque sino los malos ejemplos van arruinando a las familias, es la familia que vuelve a Cristo, con fe y con confianza encuentra la paz en el salvador”.

Finalmente invitó a los fieles a que “Pidamos a Santa Ana y San Joaquín, Santos padres de nuestra inmaculada madre, y que ella vuelva sus ojos misericordiosos a nosotros, nosotros que nos hemos consagrados a ti, que este refugio señora sea un refugio especial donde encontramos las armas necesarias de Dios para solucionar nuestro problema, y tu señor, cuídanos que no nos apartemos de ti y que tu palabra nos ilumine de ahora en adelante”.