La mañana de este miércoles diecisiete de julio, Monseñor Bosco Vivas Robelo, presidió la Eucaristía en el Seminario Mayor de Filosofía de la Diócesis de León, acompañado de sacerdotes de la zona central y del equipo formador el prelado dio un mensaje de esperanza y de perseverancia a los seminaristas que cursan la filosofía en León y que debido a la crisis que vive el país cumplieron un año de estar estudiando en la sede de León.

Posteriormente los seminaristas rindieron homenaje a Monseñor Bosco Vivas, tras haber sido Obispo de la sede leonesa por más de 20 años y que concluyera el pasado 29 de junio cuando el Papa Francisco aceptó su renuncia y nombró un nuevo obispo.




“estaba recordando como pasa el tiempo, mejor dicho, estaba pensando cuanto tiempo hace que estábamos en el seminario, hace 60 años y ya han pasado, así que la reflexión es esa, la vida es breve, la experiencia de uno que ya esta mayor, aunque viendo hace atrás lleva muchísimos acontecimientos dolorosos, tristes, alegres, jubilosos, todo pasa rápido y pronto nos encontramos con que tenemos que ir preparando la maleta del viaje final” dijo Monseñor.

Durante el compartir fraterno le recitaron un poema, le cantaron tu eres mi hermano del alma y por supuesto los cantos de amor a la Virgen, quien acompaño y acompañará a Monseñor Vivas durante su episcopado bajo el lema del Ave María Purísima.



“Esto no tiene que ser una reflexión deprimente, sino al contrario, sin la conciencia de que somos peregrinos en este mundo, tenemos que vislumbrar el puerto de llegada no deja de ser un interrogante, pero que se responde con la palabra del Señor, yo me voy a prepararles un lugar dice Jesucristo, para que donde yo este esté también ustedes, lo que nos espera es algo grandioso, imposible de imaginar” concluyó.

En la actividad también se propició un momento de compartir y fraternidad sacerdotal con Monseñor Vivas Robelo.