Monseñor Simeón Pereira y Castellón,
nacido muy cerca de Pueblo Nuevo -luego Departamento de Estelí- el 2 de julio
de 1863, se educó con los jesuitas tanto en el país en la ciudad de Matagalpa
como en Ecuador, adonde viajó con su hermano Félix.
Tras la caída del dictador
liberal, Pereira y Castellón ocuparía su cargo hasta el 10 de diciembre de 1913
cuando fue nombrado obispo de León siéndolo por siete años: Monseñor Pereira
falleció a los 57 años de edad el 8 de abril de 1921 siendo sepultado al pie de
la estatua de San Pedro, debajo de un Sagrado Corazón de Jesús hecho por Navas
Cordonero.
En su tumba también están
esculpidos el báculo y la mitra.. A raíz de ella se valoró su administración
admirable, pues había decorado artísticamente tanto el interior como el
exterior de Catedral, promoviendo a los artistas Antonio Sarria -de Masaya- y
Jorge Navas Cordonero -de Granada-. El último, al igual que la de Rubén Darío,
esculpió su tumba en la que sobresale Cristo con los brazos extendidos.
Diócesis de León
El 19 de octubre de 1880 fue electo
Obispo de León Don Francisco Ulloa y Larios. Se consagró el 3 de abril de 1881
en la ciudad de Panamá. Por enfermedad de Mons. Ulloa y Larios fue nombrado
Obispo Auxiliar, con derecho a sucesión y Administrador Apostólico, Sede Plena,
Mons. Simeón Pereira y Castellón. El 25 de julio de 1896 fue consagrado el
Obispo Pereira y Castellón en la Catedral de León por Mons. Ricardo Casanova,
Arzobispo de Guatemala, quien fue el último Arzobispo para Centroamérica.
El 11 de julio de 1902 murió
en Granada el Obispo Ulloa y Larios. Por tener derecho a sucesión, comenzó
entonces a ser Obispo de León Mons. Pereira y Castellón, quien desde 1896
gobernaba la Diócesis.
El Papa San Pío X, por la Bula
“Quam iuxta apostolicum effatum” del 2 de diciembre de 1913, separaba a
Nicaragua de la Arquidiócesis de Guatemala y formaba la nueva Provincia
Eclesiástica de Nicaragua.
Por razones desconocidas y en
contra de la tradición de los procedimientos normales de la Iglesia, le fue
quitado el Arzobispado a la ciudad Madre -León- que tenía cerca de cuatro
siglos de ser Sede Episcopal. Para esta fecha era Obispo el Dr. Simeón Pereira
y Castellón, quien por concesión de la Santa Sede se convirtió en
Arzobispo-Obispo de León, título personal que no heredarían sus sucesores.
Mons. Pereira y Castellón fue el último Obispo para toda Nicaragua.
El obispo histórico
Uno de los documentos
históricos más importantes de las primeras décadas del siglo XX en Nicaragua es
la Carta sobre la Intervención de los Estados Unidos, suscrita por el obispo
Simón Pereira y Castellón, el 9 de octubre de 1912.
Cuando redactó dicha carta,
dirigida a un alto dignatario del catolicismo norteamericano, Pereira y
Castellón tenía 49 años y 18 de gobernar la diócesis de Nicaragua. En ella
alzaba su elocuente voz de protesta contra el poder interventor, establecido
dos años antes con los Pactos Dawson (octubre, 1910). A través de esos
instrumentos, impuestos por el agente especial Christopher Dawson, Nicaragua
había quedado sometida política, económica y financieramente a la potencia del
Norte.
Sus padres:
Pedro Pereira Díaz de Mayorga;
nacimiento estimado entre 1804 y 1860, esposo de Dolores Castellón Vallecillo *
1828 + 1912.
Sus hijos:
Tomas Pereira Castellon;
Simeon Pereira y Castellon; Felix Pereira Castellon; Francisca Pereira
Castellon; Josefa Pereira Castellon; Juan Felipe Pereira Castellon; Paula
Pereira Castellon and Maxima Mariana Pereira Castellon.
Simeon Pereira y Castellon
* 2 de julio de 1863 + 8 de
abril de 1921

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