La milagrosa imagen de Santo Domingo de Guzmán salió de la Iglesia Las Sierritas de Managua a las seis de la mañana. La acompañan fieles católicos, devotos, promesantes de la capital y de los diferentes departamentos nicaragüenses.

La salida hacia Managua se realizó después de la misa presidida por el padre Boanerges Carballo. La población lo recibió con música de los filarmónicos, con mujeres y niñas vestidas con huipil, bombas artesanales, cohetes, con el baile de los negritos.

«Somos comunidad misionera» es el lema con el que Santo Domingo salió en dirección a Managua, decorado con rosas blancas y amarillas.

En la peregrinación hacia la capital ha primado un ambiente de mucha alegría y devoción.
Bernarda Solano Sánchez, de la ciudad de Masaya, fue de los miles de promesantes que fueron a cumplir a Santo Domingo. Desde hace 53 años le baila a Minguito por haber sanado a uno de sus hijos de poliomielitis.

«Es un santo milagroso, me curó a mi hijo y años después a otra hija, por eso siempre vengo a cumplirle mi promesa», manifestó.

Participaron en esta actividad los reconocidos tradicionalistas José Barahona «Chema Pelón» y el Cacique Mayor, que nuevamente está cumpliendo su promesa.

Los voluntarios de la Cruz Roja Nicaragüense y del Cuerpo Unificado de Bomberos dieron cobertura a la tradicional peregrinación.