Monseñor Marcos Díaz Prado, Vicario General de la Diócesis de León participó el día de hoy de la entrega de las monografías realizadas por los seminaristas del tercer año de Filosofia a la Universidad Católica Juan Pablo Segundo.

Daniel Beltrán seminarista de tercer año dijo que "en nombre de mis hermanos de tercero de Filosofía agradecer a Dios por habernos permitido poder realizar este trabajo monográfico" 
Agradeció además a los tutores quienes les acompañaron en la experiencia formativa.

Mientras tanto el Vicario General de la Diócesis Monseñor Marcos Díaz dijo a los formando que "Se han dejado acompañar del Padre Eduardo Carrillo y del equipo que junto a él van trabajando en las áreas fundamentales del crecimiento sacerdotal, es necesario saber orar en comunidad, dar testimonio en la dimensión pastoral, pero allá afuera se nos va a exigir fundamentos de nuestra fe, tenemos que aprender a hablar, a expresar ideas claras en nuestro crecimiento"

"Estamos agradeciendo a Dios que ese crecimiento se ha hecho realidad por medio de estas monografías que tienen un rigor científico y esta casa está sabiendo valorar ese trabajo" puntualizó. 

Dijo que este paso "no es un requisito para optar a un título es más que eso, es decirle al Señor que en esta casa con el hermanamiento con la universidad vamos obteniendo beneficios espirituales y científicos".

Por su parte el Padre Marlon Velázquez, rector de la universidad católica Juan Pablo Segundo dijo que "me siento alegre en esta ceremonia solemne porque los que realizaron éstas monografías saben que no es fácil ponerse de acuerdo con el tutor, este trabajo es fruto de un trabajo intelectual para la Diócesis de León y para la iglesia en Nicaragua".

"Que este ejercicio les ayude a ustedes a llevar ese olor a oveja a como lo dice el Papa Francisco, el sacerdote de hoy tienen que ser un hombre con ideas claras tiene que tener la capacidad de decirlas con palabras sencillas pero con profundidad"

El padre Eduardo Carrillo, rector del Seminario, manifestó que "la comunión con nuestro obispo debe de ser afectiva y efectiva y la persona del Vicario obedece directamente a la presencia del Obispo".

"En los últimos años el Papá Juan Pablo Segundo venía reflexionando sobre las utopías en un mundo hedonista y en medio de eso tenemos que tener retos a como nos lo pide el Señor y el reto más hermoso era como formarlos a ustedes y eso se debe a la acogida de nuestro clero porque hemos cumplido en tiempo y forma con notas con horas de clase y hemos avanzado" concluyó.