Monseñor René Sándigo Jirón, Obispo de León, visitó en el octavo día de la novena en honor a San Miguel Arcángel en la capilla del mismo nombre ubicada en el reparto José Benito Escobar de la ciudad metropolitana de León.

Diversos grupos parroquiales le recibieron y participaron de la acción litúrgica, en su homilía el prelado expresó que "las sociedades aveces se estancan, hay pobreza, desempleo y no por la de hoy sino porque siempre hay crisis".




"Hoy celebramos y recordamos a San Vicente de Paúl, en nuestra diócesis hay presencia, San Vicente de Paúl, lleno de espíritu sacerdotal, vivió entregado en París, en Francia, al servicio de los pobres, viendo el rostro del Señor en cada persona doliente. Fundó la Congregación de la Misión (Paúles), al modo de la primitiva Iglesia, para formar santamente al clero y ayudar a los necesitados, y con la cooperación de santa Luisa de Marillac fundó también la Congregación de Hijas de la Caridad".




Como ejemplo del carisma vicentino Monseñor René recordó a Monseñor Leovildo Lopez Fitoria, rescató la entrega en la misión de la formación sacerdotal, que "hacen los padres vicentinos y Monseñor Leovigildo a quien quisimos mucho, fue un obispo vicentino".

San Vicente de Paul fue amigo y confidente de san Francisco de Sales del que aprendió – como D. Bosco – la dulzura en el trato con la gente. Murió diciendo estas palabras: ”¡Confianza! ¡Jesús!. Era el año 1660.