Recordando a San Ignacio de Antioquía en el jeves de la 28 Semana del Tiempo Ordinario, Monseñor Sócrates René Sándigo Jirón, presidió la Eucaristía en la Catedral de León.
"Cuando estábamos en la adolescencia y no existía la tecnología, nos conformabamos por pegar en las paredes los poster de los artistas que nos gustaban, cuando nos aburriamos lo quitabamos y poníamos otros, hoy la iglesia propone un prototipo de persona, San Ignacio de Antioquia, uno de ellos, obispo al norte de Palestina, fue acusado y llevado a Roma y ahí escribió siete hermosas cartas" dijo el prelado al iniciar su homilía.
Continuó diciendo que "en una de ellas les pide que porfavor no intercedan ante las autoridades romanas para que no fuera liberado y les pide que lo dejen, porque quiere morir triturado por las hienas, porque él quería morir para ganar la salvación, no es un deseo romántico sino un acercamiento serio, real con el Señor".
"Y ese deseo sigue vigente en la iglesia, la escucha continua de la palabra, la comunión continua, ese acercamiento de tener a Dios continuamente, por eso añoramos el estar en el cielo y como San Ignacio quisiéramos que nada interfiera de acercarnos al cielo" meditó.
Siguiendo el legado de este Obispo y Mártir el prelado expresó que le "encanta ver como por medio de la Eucaristía recibimos al señor, todo eso a como lo hizo San Ignacio de Antioquía, tenemos que fortalecer el camino para la vida eterna" puntualizó.
San Ignacio de Antioquía fue discípulo directo de San Pablo y San Juan. Segundo sucesor de Pedro en el gobierno de la Iglesia de Antioquía; El primero en llamar a la Iglesia "Católica".
Sus escritos demuestran que la doctrina de la Iglesia Católica viene de Jesucristo por medio de los Apóstoles. Esta doctrina incluye: La Eucaristía; La jerarquía y la obediencia a los obispos; La presidencia de la iglesia de Roma; La virginidad de María y el don de la virginidad; El privilegio que es morir mártir de Cristo.

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