En la comarca Las Jaguas, antes de llegar al municipio de San Francisco del Norte en Chinandega, fue recibido la mañana de este tres de octubre Monseñor Sócrates René Sándigo Jirón, Obispo de León.

Al llegar a la parroquia Monseñor René presidió la Eucaristía en honor a San Francisco de Asís, patrono de éste municipio.

En su homilía el prelado manifestó que "estimados hermanos sacerdotes, hermanos fieles, estamos para compartir la fiesta de este Santo tan sonado en la iglesia, más querido después de la Virgen María, San Francisco llegó a muchos pueblos, para encarnar el Evangelio, tanto así que hasta los estigmas de Nuestro Señor los encontramos en su cuerpo".

Continuó diciendo que "esa experiencia lo llevo a tener virtudes por la gracia de Dios, una de esas virtudes es su legado como hombre sencillo, sereno, amante de la paz, de la naturaleza, constructor de la iglesia material y espiritual, como por ejemplo la porciúncula".




"San Francisco, reconstruyó la porciúncula, aquella capilla que representó la iglesia material, porque a los templos hay que darle mantenimiento, la compuso pero además de lo material la construyó en su espiritualidad en su dinamismo, en su sencillez, en su nobleza, en su entrega". Meditó. 

El prelado destacó del Santo de Asís la capacidad de despojarse de sus bienes y entregarse en un proyecto inspirado por Dios, ese proyecto espiritual.

"Nosotros a veces queremos que los demás compongan la sociedad, la iglesia, la familia pero no hacemos nada, San Francisco inició él la reforma de la iglesia, con su pureza y calidad de vida".

El epíscopo leonés invitó a ser constructores de paz en la sociedad y expresó que esto se logrará educando a los niños desde la familia. 

"La sociedad necesita ser reconstruida continuamente, a como dialogaba San Francisco de Asís, tenemos que oír la voz de Dios, ¿Que quiere Dios de mi en la familia, en la sociedad, en mi parroquia?, si mi parroquia anda mal, como la voy mejorando, tenemos que oír la voz de Dios".

"Es tiempo de mejorar, de ser mejor sociedad hasta que aparezca una sociedad fraterna, que sabe sanar heridas, que sabe tolerar, que sabe respetar, cuidarse hasta en el ambiente donde se vive como San Francisco que amó a la naturaleza" reflexionó. 

Al concluir la Eucaristía el señor Obispo administró el Sacramento de la confirmación a un grupo de niños y adolescentes.