Seminaristas de la Diócesis de León se consagraron el día de hoy al Inmaculado Corazón de María durante una Eucaristía presidida por el Señor Obispo, Monseñor Sócrates René Sándigo Jirón y concelebrada por el equipo formativo del seminario.

Los consagrados son jóvenes que se encuentran en una etapa de discernimiento vocacional y que cursan el tercer año de Filosofia.

En su homilía Monseñor René Sándigo expresó a los seminaristas, meditando el Evangelio de San Mateo que "en la consagración debemos de tener una actitud de acogida, se acoge a la Santísima Virgen María en la vida y en la formación, oficialmente se acoge a María en el proceso vocacional, todos vamos teniendo cariño y amor a la Virgen en sus diferentes advocaciones, en primer lugar a la Purisima, patrona de Nicaragua".




Continuó reflexionando que "todos hemos tenido una experiencia de acercamiento a la virgen y eso implica la presencia de María para que ella nos acompañe siempre, implica un compromiso de docilidad, humildad, obediencia, sumisión en la formación, cuando hay un buen gesto de obediencia implica trabajarla como la Santisima Virgen".

"Implica trabajar una espiritualidad seria, sana, porque hay experiencias mal llevadas y vemos gente que ha quedado mal por no madurar la espiritualidad, porque debemos de aterrizar a la tierra y cuando el muchacho se eleva el guía espiritual debe de bajarlo, para que tenga una espiritualidad seria, responsable y madura" meditó.

El prelado recalcó que "por María entró la salvación del mundo" e invitó a los siete seminaristas a tener una espiritualidad con compromiso propio de un seminarista.