El clero de la Diócesis de León, la más antigua de la provincia eclesiástica de Nicaragua vivió su retiro anual del 7 al 11 de octubre en el Monasterio de las hermanas Carmelitas en San Marcos, Carazo.

En un ambiente de meditaciones personales, momentos comunitarios y conferencias que fueron impartidas por Monseñor Pedro Hernández Cantarero, Obispo del Darién en Panamá, se desarrolló el retiro anual.

Este viernes once de octubre Monseñor Sócrates René Sándigo Jirón, Obispo Diócesano presidió la Eucaristía, del primer retiro del clero en su gobierno eclesiástico.

En su homilía el prelado expresó a los clérigos que "Nosotros (los sacerdotes) somos hombres de la palabra, a diario generamos pensamiento y a Dios gracias tenemos la facilidad de leerla y darla a nuestro pueblo, la palabra tiene esa experiencia hermosa, el profeta le habla a un sacerdote que de alguna manera le está diciendo y lo quiere llevar a la vida cotidiana que está ligada a la vida espiritual y si no hay vida espiritual hay un alejamiento del señor". 

Reflexión desde la conciencia.

Continuó manifestando que "el retiro suscita pensamiento, un ambiente que facilita reflexión y si no se vive, es una palabra que se la lleva el viento, porque no ha encontrado tierra fértil que suscita reflexión".

Monseñor Sándigo destacó que Monseñor Pedro "cada conferencia la ha introducido con un texto bíblico que brota de la palabra y suscita en nosotros meditación, en 
ocaciones coincide con nuestro actuar, otras veces nos sabe amargo, porque nos descobija porque talvez no estamos acorde con lo que el señor nos pide en nuestro ministerio sacerdotal" puntualizó.

Invitación a la fraternidad sacerdotal y a ser ejemplos como sacerdotes.

El obispo de León invitó a los sacerdotes a "hacer que nuestros hermanos fortalezcan el encuentro con el señor invitar a la gente que viva la celebración Eucarística partiendo del ejemplo del sacerdote que presenta las ofrendas en el Señor". 

Recalcó que ser ejemplos en la comunidad de fieles les permitirá "suscitar una apertura al reino de Dios, uno a veces se cierra a la presencia del Señor y lo que el profeta genera es una expectativa de que llega el reino de Dios".

Ser signos del reino de Dios en la tierra.

El prelado pidió a los clérigos "ser signos del reino de Dios en la tierra, anticipar el reino de hermanos que viviremos allá en la alegría, que hermoso como este texto y compromiso en el actuar".

Finalmente dijo que "Jesus con su palabra nos lleva a un actuar correcto no a un actuar analítico, ete retiro nos ha permitido pensar como andamos y nos sirve hasta para mejorar nuestra salud, no debemos al salir de perder los espacios de meditación y tenemos que seguirlos teniendo" concluyó.