Seminaristas de Filosofia de las diferentes diócesis del país se reunieron este viernes quince de noviembre en un encuentro realizado en el Seminario Interdiocesano de Nuestra Señora de Fátima en managua.

"Con gratitud al señor rector y a todo el equipo de formadores por compartir en esta iniciativa de encuentro en los diversos seminarios de Filosofía para no perder de vista que somos un solo seminario de Fátima, esta es una iniciativa de Dios" fueron las primeras palabras de Monseñor Sócrates René Sándigo Jirón, Obispo de León y encargado de los seminarios por parte de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

Posteriormente el prelado leonés inició con la Eucaristía, inspirado en la liturgia de la palabra expresó a los formandos que "las lecturas de la palabra de Dios, en particular el Evangelio nos viene hablando del reino de Dios y nos presenta características, su funcionamiento y como llegar, eso nos invita a meditar sobre la visión que tenemos por ese reino".




"En el Evangelio de San Lucas, nos introduce de como será el reino de los cielos y puedo extraer que nosotros los cristianos no podemos vivir sin tener conciencia de que estamos en el reino de Dios y lo vemos cuando Jesucristo hace milagros que nos dice que el reino de Dios está en medio de nosotros, no podemos vivir sin el reino de los cielos pues somos parte de él y por eso es importante tener conciencia de ello" meditó. 

El Señor Obispo continuó exhortando a los seminaristas en su etapa formativa de que no se puede vivir el reino de Dios sin un proyecto, "nuestro tiempo es llamado el tiempo de las reuniones, con el clero, con el consejo presbiteral, con los consejos de consultores, encuentros de sacerdotes jóvenes, encuentro de religiosos, y eso pasa por hacer Cortes evaluativos, no se puede vivir un proyecto así por así".

"La evaluación es importante para mejorar, porque hay algunos que no bajan a clases, pasan con el celular en otras cosas, ante ese contexto propio luego de los Cortes evaluativos muestra el proceso de vida y de formación que se va llevando en una institución seria, de esa forma construimos también el reino de Dios, el proyecto de Dios vividos por nosotros".

El epíscopo invitó a los formando a "asumir con seriedad un proyecto que implica la vida de cada seminarista y la de mucha gente, un proyecto serio que de como resultado un buen sacerdote que va a acompañar un proyecto de vida de personas concretas en un pueblo que depende del testimonio que le damos, donde en el diario vivir no podemos perder la conciencia de que somos el reino de Dios en la tierra".

Finalmente dijo a los seminaristas que "tenemos que ser dóciles en la formación y con Dios que nos permita ser buenos sacerdotes"