La mañana de este cuatro de diciembre su excelencia Monseñor René Sándigo visitó la parroquia de Santa Bárbara ubicada en la comunidad de la Mina El Limón, en el municipio de Malpaisillo en el departamento de León, donde presidió la Santa Eucaristía en honor a la patrona de esta comunidad.

Saludando a los fieles al llegar y visitando a El Santísimo el prelado leonés inició la acción litúrgica donde también confirmó a un grupo de niños, adolescentes y jóvenes, el Presbítero Pedro Pablo Vanegas presentó a los niños confirmandos y dijo que “estos niños han recibido por medio de la acción catequética una formación integral que les permite confirmar su fe durante un año” puntualizó.

Por su parte Monseñor Sándigo expresó en su homilía algunos elementos y retomando la liturgia de la palabra del día dijo que “nosotros hemos subido unas gradas, como las de la sima del monte, preparará Dios un platillo suculento y un banquete que habla de una fiesta y esa fiesta no es propiamente humana, es la fiesta eterna donde hay felicidad y gozo, esa lectura del profeta es muchos siglos antes de venir Jesús y cuando Jesús vino se inicia la profecía que no ha terminado de cumplirse que es el ya pero todavía no, porque Jesús con su actuar lo que hace es iniciar la fiesta donde comienza la felicidad” meditó.

“A Jesús le presentan una cantidad de enfermos y Jesús hizo que los ciegos vieran, que los mudos hablaran que los tullidos caminaran y eso es el inicio de la fiesta donde lo negativo se convirtió en positivo, Jesús también multiplicó los panes y todos comieron, es decir Jesús vio con igualdad a todos, y hoy nosotros seguimos buscando paz, hermandad, justicia, fraternidad y eso lo seguimos buscando porque no nos hemos saciados y quien nos sacia es Jesucristo” puntualizó.

Continuó diciendo que “la llegada de Jesucristo es desafiante porque nada lo cambia, aunque eso nos cueste la vida y eso sucedió con los mártires, ellos entendieron que habían encontrado la felicidad que nadie les había dado lo mejor y en el caso concreto de Santa Bárbara, aquella doncella encerrada en la torre, pasado el tiempo y llegada la oferta de un futuro esposo, no acepta porque ella ya había encontrado el esposo ideal que le daba la felicidad”.

Haciendo referencia sobre la Santa Patrona de esta comunidad expresó que “Santa Bárbara encontró el tesoro perfecto que es Jesucristo” y compartió la experiencia de la vocación a ser Virgen Consagrada, “una de ella yo la ordené en Santo Tomas, Chontales, ellas son muchachas que se entregan a Jesucristo, son felices entregando su tiempo y virtudes al Señor Jesús y en eso Santa Bárbara nos enseñó que había encontrado su felicidad, su gozo y eso no importó que la martirizaran”.

Finalmente dijo que “hoy hemos subido simbólicamente al monte y hemos participado de este banquete que es la felicidad eterna, pero que aun la tenemos que seguir construyendo teniendo a Dios cerca, tenemos que seguir haciendo camino y solo los que perseveran al final lograran entrar al banquete eterno y para eso tenemos que cuidar el camino alimentándolo con la oración”.

La parroquia Santa Bárbara está ubicada en la zona norte de la Diócesis de León y es atendida pastoralmente por el Presbítero Pedro Pablo Vanegas.