El 26 de enero, III domingo del tiempo ordinario y primer domingo de la Palabra de Dios, el Obispo de León celebró la Santa Misa en la Basílica Catedral de la Bienaventurada Asunción de María, centrando su homilía en la importancia de vivir el Evangelio día a día.
En su reflexión el Señor Obispo dijo a los fieles que "la Palabra viva y eficaz no queda agotada como buena noticia para el pueblo que caminaba en tinieblas sino que es vigente para nosotros porque esa luz es Jesucristo que camina en medio de nosotros y que se hace luz en un mundo esclavizado, de tiniebla en ese mundo desastroso ha brillado una luz".
Meditando la segunda lectura donde San Pablo habló a la comunidad de Corinto expresó que: "En una sociedad dividida, se necesita la Palabra que nos ilumina y nos invita a ser luz en medio de una sociedad, que bueno que meditamos la Sagrada Palabra que nos narra los hechos del antiguo testamento y del nuevo testamento y tenemos que encarnar en nuestra vida".
"Con el Concilio Vaticano Segundo se abrió la posibilidad de estudiar la Biblia, se permitió el estudiar la Biblia en nuestras propias lenguas, todavía hay gente que ya tiene biblia en su casa pero la usan como fetiche, no hay que verla así, hay que leerla, escudriñarla y ponerla en práctica" puntualizó.
Monseñor René Sándigo durante esta Eucaristía reconoció el trabajo pastoral que viene desarrollando la comunidad Hijos de Dios en la Diócesis de León animó a seguir profundizando en el estudio de la Palabra de Dios.



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