Monseñor Sócrates René
Sándigo, presidió la Eucaristía en su primer miércoles de ceniza como Obispo de
la Diócesis madre de la provincia eclesiástica de Nicaragua, en la colonial ciudad
de León se conservan muchas tradiciones, costumbres y devociones de fe que son únicas
en el país durante el tiempo de Cuaresma.
El confesionario es para
recibir la misericordia de Dios
Repleta de fieles tanto en el
centro como en la nave sur y norte de la majestuosa Catedral de León el Obispo
como es tradición cada miércoles de ceniza y en otras fiestas entró en el
confesionario donde administró el sacramento de la reconciliación y del que ha
dicho en varias ocasiones de que “no es un lugar de suplicio sino un lugar
donde se hace presente la misericordia de Dios, un lugar donde reconociendo el
pecado nos acercamos en un diálogo con el mejor amigo de nuestra historia, un
lugar donde volvemos a Dios”.
Mas de una treintena de fieles
hacían fila para que uno de los sucesores de los apóstoles con rosario en mano
les administrara uno de los sacramentos hermosos que la iglesia ofrece como
forma de encuentro con Cristo.
Pedro herrera, vivió ese sacramento
y dijo que “agradecía los medios en los que la iglesia trataba de que uno viva
mejor la fe y que mejor que hacerlo un día como hoy” recalcó el señor de tez
morena y mirada cansada mientras caminaba en busca de una banca para vivir la
misa del miércoles de ceniza.
.
Tiempo de oración, penitencia
y caridad
Luego de confesar por un buen tiempo,
Monseñor Sócrates René, presidió la Eucaristía y la ofreció en el altar del
Señor “las intenciones de cada uno de ustedes que están acá presente”
puntualizó.
Tras meditar la liturgia de la
palabra el prelado reflexionó y dijo que “en este tiempo el Señor no te corre
de la iglesia, te dice: siéntate, vuelve a la palabra de Dios y volver a Dios
es arrodillarse en el sacramento de la confesión, como un lugar de encuentro
donde te dan la mano para que te levantes” meditó.
“Dios te espera para que
llores o te alegres con él, porque siempre está a la espera nuestra, volver a
Dios es arreglar ciertas situaciones que nos afectan, es ponerse en paz, volver
a Dios es poner orden en nuestras vidas, controlar las imprudencias, todavía es
tiempo para que nos volvamos de corazón a él”
En su exhortación el episcopo contó
la historia de una persona que solo llegaba a misa en el año el miércoles de
ceniza “esa persona se me acercó y me dijo: Padre, pro primera vez el sacerdote
en esta misa no me regañó y yo le dije que era momento de volver su mirada a
Cristo”.
Basándose en esa experiencia
vivida sugirió como formas de como vivir la oración, la penitencia y la caridad
y dijo que “la oración es un buen inicio de encuentro con el Señor, es algo que
se tiene que hacer a diario y con sencillez, la oración es hablar con Dios, otro
aspecto a tomar en este tiempo es la penitencia, hoy en día tenemos diferentes
formas de penitencia, por ejemplo el desapego a la tecnología como el uso del WhatsApp,
el Facebook, las penitencias son ejercicios que aumentan el control de uno
mismo, si quieres permanecer has penitencia para encontrarnos con el Señor, la caridad
es otro aspecto de este tiempo, podemos hacerlo ayudando a quien necesita”.
“Es tiempo de aprovechar este
tiempo de cuarenta días para que poco a poco volvamos al Señor previo a la
Semana Santa” expresó al finalizar la reflexión
Cuarenta días de penitencia
con el rezo del Santo Vía Crucis
Vía Crucis" en latín o
"Camino de la Cruz" . También se le llama Estaciones de la Cruz y Vía
Dolorosa. Se trata de un camino de oración que busca adentrarnos en la
meditación de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo en su camino al Calvario.
El camino se representa con una serie de imágenes de la Pasión o
"Estaciones" correspondientes a incidentes particulares que Jesús
sufrió por nuestra salvación.
La costumbre de rezar las
Estaciones de la Cruz posiblemente comenzó en Jerusalén. Ciertos lugares de La
Vía Dolorosa (aunque no se llamó así antes del siglo XVI), fueron
reverentemente marcados desde los primeros siglos. Hacer allí las Estaciones de
la Cruz se convirtió en la meta de muchos peregrinos desde la época del
emperador Constantino (Siglo IV).
Según la tradición, la
Santísima Virgen visitaba diariamente las Estaciones originales y el Padre de
la Iglesia, San Jerónimo, nos habla ya de multitud de peregrinos de todos los
países que visitaban los lugares santos en su tiempo. Sin embargo, no existe
prueba de una forma fija para esta devoción en los primeros siglos.
La tradición del rezo del Vía
Crucis en la Catedral de León se continúa haciendo al concluir cada eucaristía
y es rezado por un sacerdote, diácono o agente pastoral que presta su servicio
en la Basílica Catedral de León.
Acá la transmisión de la Eucaristía


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