En el
domingo V de cuaresma, Monseñor René Sándigo, Obispo de León, presidió la Misa matutina celebrada – y transmitida en
vivo – en la Catedral de León, tras
meditar el Evangelio que narra la resurrección de Lázaro el prelado dijo que “Dios
estaba con ellos en la tierra que les había prometido, el profeta Ezequiel que
fue llevado al exilio habla en nombre de Yahvé y les dice que Dios está cerca,
que no los ha abandonado”.
Continuo diciendo que “Dios los hará volver
cercano a ellos, los israelitas, para que tengan vida, así nos lo narra el
Evangelista hoy, Jesús está cerca y nos lo muestra en detalles, una cercanía
que hoy la estamos experimentando, aunque no vallamos al templo hoy, Jesús
recibe la noticia de que lázaro murió y se traslada para estar cerca de los
hechos, él quiere estar cerca y se mueve hasta Betania para estar cerca de
aquel hombre lo necesitaba”
“Jesús
quiere estar cerca de sus amigos y quiere estar con ellos por eso va donde
Lázaro a curarlo, Jesús en estos días es amigo de nosotros, porque con él
predomina la vida” subrayó.
“Pocas veces vemos a Jesús llorar, lo hace en
el monte de los olivos y en este caso es un llanto por un amigo, generalmente
quienes nos hacen llorar son las personas más cercanas no las lejanas y lo
vemos en Jesús, el llanto expresa amor”
Finalmente dijo a los fieles que “es momento
de oír la voz que suena y que nos invita a salir del pecado, del mal, está
invitando a la humanidad a dejar ese tipo de vida y asumir la nueva vida en
Cristo Señor Nuestro de la que nos habla el Apóstol San Pablo”.

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