Monseñor René Sándigo, Obispo de León, presidio la misa en la Catedral de León, en el sábado de la Octava de Pascua, víspera del Domingo de la Divina Misericordia.

En su homilía, el Señor Obispo comenta el pasaje de los Hechos de los Apóstoles (Hechos 4:13-21) en el que los líderes religiosos amenazan con fuerza a Pedro y Juan de no enseñar en el nombre de Jesús. Pero los dos Apóstoles responden con valentía y franqueza: «Juzguen si está bien a los ojos del Señor que les obedezcamos a ustedes antes que a Dios. Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído».

 “En la vida tenemos que meditar las decisiones, muchas veces no son bien aceptadas, en el Evangelio de hoy se nos muestra como los sectores sociales se reunieron y al ver a Pedro y a Juan haciendo actividades religiosas en las que ellos predicaban” expresó.

Además dijo que “ese es un elemento interesante, porque no siendo letrados, Pedro y Juan hablaban con autoridad, ellos nos demuestran la seguridad del cristiano, porque encontraron la verdad en Jesucristo resucitado, esa seguridad les venía de la experiencia que habían tenido con Jesús”.

Continuo diciendo que “la resurrección es la base del fundamento de la confianza de la fe como producto de un proceso donde es válida la noche oscura,  tenemos que seguir el ejemplo de Pedro y Juan, sobre todo en la familia que es escuela de fe”.

El Obispo leones dijo a los fieles que presenciaron la Eucaristía a través de los medios de comunicación diocesanos que en estos tiempos de pandemia tenemos que continuar tomando las medidas sanitarias que la OMS ha recomendado.