Jornada mundial de las comunicaciones sociales 2020.

Celebramos la 54 jornada mundial de las comunicaciones sociales, desde el año 1967 cada domingo de la Ascensión celebramos esta jornada para meditar y reflexionar en torno a la comunicación y los medios de comunicación social.

Este año el lema del mensaje del Papa Francisco para esta jornada es: “Para que puedas contar y grabar en la memoria (cf. Ex 10,2) La vida se hace historia” El Papa Francisco aborda en el mensaje cinco puntos importantes que debemos tener presente: Tejer historias, reconocer que no todas las historias son buenas, descubrir la historia de las historias, ver que la historia de cristo es una historia que se renueva y nos renueva.

Tejer historias.
El Papa Francisco comienza diciéndonos que el hombre es un ser narrador y que la vida del ser humano es un desarrollo de historias que nos van alimentando y moldeando, formando quienes somos, construyendo nuestras convicciones y comportamientos, incluso historias que nos revisten, historias que tejemos, que conectamos y que unida a la historia de la humanidad formamos como un gran “telar” que nos conecta y en el cual podemos encontrar inspiración, en la vida de quienes son empujados por la fuerza del amor ellos también a nosotros nos dan valentía para afrontar la vida.

No todas las historias son buenas.
A pesar de esta realidad positiva que nos presenta el Papa Francisco también reconoce que en la historia serpentea el mal y por ello no todas las historias son buenas, también hay narraciones que nos esclavizan, como aquella primera que tienen nuestros padres en el Genesis con la serpiente (cf. Gn 3,5), estas malas historias nos dicen mentiras, nos utilizan, promueven la violencia, el odio, nos vuelven consumidores de chismes y de habladurías; El Papa nos dice que muchas veces el telar de la comunicación es tejido por: “…narraciones destructivas y provocadoras, que desgastan y rompen los hilos frágiles de la convivencia. Recopilando información no contrastada, repitiendo discursos triviales y falsamente persuasivos, hostigando con proclamas de odio, no se teje la historia humana, sino que se despoja al hombre de la dignidad...” Este tipo de telar tiene vida breve, aunque muchas veces deja en el tiempo mucho daño, las verdaderas historias que sobreviven a los años y que trascienden el espacio y el tiempo son aquellas buenas historias que están alimentadas por la vida. Esto nos deja una tarea pendiente, en este tiempo de falsificación nos toca discernir las narraciones, tener sabiduría para recibir y crear bellos relatos, verdaderos y buenos, rechazar todos aquellos que son falsos y malvados.

La historia de las historias.
El Papa Francisco nos dice que la Sagrada Escritura es la historia de historias, es la narración de Dios y su obra en nuestra propia historia, es la gran historia de amor entre Dios y la humanidad y en el centro de esta historia Jesús “…su historia lleva al cumplimiento el amor de Dios por el hombre y, al mismo tiempo, la historia de amor del hombre por Dios. El hombre será llamado así, de generación en generación, a contar y a grabar en su memoria los episodios más significativos de esta Historia de historias, los que puedan comunicar el sentido de lo sucedido…”. Jesús también nos habla de Dios a través de narraciones, a través de parábolas, historias de la vida cotidiana, es más los Evangelios son relatos que mientras nos informan de Jesús también nos “performan, Benedicto XVI en su Carta Encíclica Spe salvi, 2 nos dice: «El mensaje cristiano no era sólo “informativo”, sino “performativo”. Eso significa que el Evangelio no es solamente una comunicación de cosas que se pueden saber, sino una comunicación que comporta hechos y cambia la vida». De esta forma Dios se ha entretejido personalmente en nuestra humanidad, dándonos así una nueva forma de tejer nuestras historias.

Una historia que se renueva y que nos renueva.
Y por ultimo la historia de Cristo, no es una bonita historia del pasado, es una historia siempre actual, es más es nuestra propia historia, dice el Apóstol San Pablo «Sois carta de Cristo […] escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de corazones de carne» (2 Co 3,3). Dios va tejiendo nuestras propias historia, el Espíritu Santo, el amor de Dios van escribiendo en nosotros, grabando en nosotros, haciéndonos recordar, llevar al corazón, escribir en el corazón, incluso transformar las historias como lo atestigua la conversión que experimentaron los Santos y como tantas innumerables historias que han escenificado admirablemente el encuentro entre la libertad de Dios y la del hombre, historias incluso de la vida cotidiana, podríamos decir hasta ordinarias que huelen a Evangelio y que dan testimonio del Amor que transforma vidas.

Y por último esta historia que se renueva también nos renueva, nos dice el Papa: “El Espíritu Santo es libre de escribir en nuestro corazón, renovando en nosotros la memoria de lo que somos a los ojos de Dios. Cuando rememoramos el amor que nos creó y nos salvó, cuando ponemos amor en nuestras historias diarias, cuando tejemos de misericordia las tramas de nuestros días, entonces pasamos página. Ya no estamos anudados a los recuerdos y a las tristezas, enlazados a una memoria enferma que nos aprisiona el corazón, sino que abriéndonos a los demás, nos abrimos a la visión misma del Narrador”.

Contar historia, buenas historias, tejer estas historias con Dios, incluso contarle a Dios nuestras propias historias, es la invitación que nos hace el Papa Francisco a quienes comunicamos y a todos en general en está Jornada Mundial de la Comunicación Social 2020.

Escrito por:

Néstor Esaú Velásquez Téllez
Comunicador y Fotógrafo de la Diócesis de León.
Responsable de Formación, junto con su esposa Roxana
en Pastoral Familiar de la Diócesis de León y 
Coordinadores de la Sección Familia y 
Vida de la Comunidad Cristiana San Ramón
Twitter: @Nestor_Esau
Instagram: @nestorvelasquez
YouTube: 
Esaú