Mensaje 12.05.20
“No se turbe vuestro corazón” (Jn 14,1)
Los Obispos de la Conferencia Episcopal
de Nicaragua, al celebrarse un año más de la primera aparición de Nuestra
Señora la Virgen María en Fátima y en este tiempo de dolor pero lleno de gracia
por la peregrinación silenciosa que realiza su imagen en todo el territorio
nicaragüense y en escucha atenta al Papa Francisco que nos recuerda que “el mes
de mayo, en el que el pueblo de Dios manifiesta con particular intensidad su
amor y devociónalaVirgenMaría”(CartadelSanto PadreFrancisco a todoslosfieles
para el mes de mayo 2020), nos dirigimos a nuestros fieles y a todo hombre y
mujer de buena voluntad:
1.Instamos al pueblo mariano a rezar
diariamente, con insistencia y perseverancia, el Santo Rosario de forma
personal oen familia, como “Iglesia doméstica” (LG11; FC21;Catecismo1656),
haciendoun altar en honor a la Santísima Virgen y confiando en las palabras del
Señor: "pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les abrirá la
puerta" (Mt 7, 7), presentándole a su corazón de Madre, el sufrimiento de
la humanidad y de Nicaragua, en esta pandemia.
2. Así mismo, en unión al Santo Padre
quien ha aceptado la propuesta del Alto Comité para la Fraternidad Humana, que
“los creyentes de todas las religiones se unan espiritualmente en un día de
oración, ayuno y obras de caridad, para implorar aDios que ayude a la humanidad
a superarla pandemia del coronavirus” (Regina Cœli, 3 de mayo 2020) y siguiendo
las orientaciones propuestas por el Consejo Pontificio para el Diálogo
Interreligioso, que “esta Jornada, no prevé alguna manifestación común pública,
para prevenir los riesgos de contagio, pero cada uno la vivirá en su propia
interioridad, poniéndose ante Dios y su propia conciencia”, (cf. Pontificio
Consejo para el Diálogo Interreligioso, N. Prot. 399/20, 6 de mayo de 2020), les
exhortamos a celebrarla según dicha propuesta y la propia creatividad, el
jueves 14 del corriente.
3. Les invitamos a mantener viva nuestra
plegaria por todos los enfermos del virus, uniéndonos además al particular
dolor de los que no tienen asistencia hospitalaria, “por los muertos por la
pandemia, los que murieron solos y también de manera especial por los muertos
anónimos” (cf. Papa Francisco, Homilías 05 mayo y 30 abril 2020).
4. Continuamos invitando a la feligresía a
seguir esforzándose para que desde sus casas vivan “cada celebración litúrgica
uniéndose a los medios de comunicación de la Iglesia, /…/ al mismo tiempo
pedimos realizar la comunión espiritual” (CEN, Comunicado 23.03.2020).
5.De igual manera, nuevamente “hacemos
un llamado a todoslossectores de la vida nacional,sin excepción, a tomar todas
las medidas de prevención y precaución necesarias para proteger a nuestro
pueblo de esta pandemia. Toda medida a tomar para salvaguardar la vida de los
nicaragüenses, siempre estará sobre cualquier otro interés, ya que salvaguardar
la vida es nuestro mayor Bien Común” (ídem). Es urgente dotar al personal de
salud pública de los equipos de protección necesarios para evitar mayor
contagio entre ellos. Agradecemos y apreciamos la labor invaluable, de todos los
médicos y personal sanitario que actuando con ética y profesionalismo han
defendido la salud y la vida de nuestro pueblo.
6. Con humilde súplica, a los pies de
María Santísima, administradora de todas las gracias de Su Hijo Jesús, le
pedimos por nuestro pueblo que sufre y experimenta en carne propia los estragos
de esta enfermedad, así mismo le confiamos el mundo entero.
Dado en la Sede de la Conferencia Episcopal de
Nicaragua, en las vísperas del trece de mayo del año 2020, a los ciento tres
años de la primera aparición de Nuestra Señora en Fátima

0 Comentarios