La mañana de este sábado de la
cuarta semana del tiempo de pascua, Monseñor René Sándigo, Obispo de León,
presidió la Eucaristía en la capilla de El Sagrario de la Catedral de León.
En su homilía el Obispo de
León comentó el pasaje de los Hechos de los Apóstoles (Hechos 13:44-52) en el
que los judíos de Antioquía "llenos de envidia y con injurias"
contrastan las declaraciones de Pablo sobre Jesús. Luego instigan a las mujeres
piadosas de la nobleza y a los principales de la ciudad, provocando una
persecución que obligó a Pablo y Bernabé a abandonar el territorio.
“A Pablo y Bernabé los querían
retener, ellos vivieron la persecución, siempre ha estado de por medio la
presión y ahora el cristiano siente la presión de ¿qué hacer?, es la pregunta
que nos hacemos en estos momentos en las reuniones virtuales entre sacerdotes
en medio de esta situación” expresó.
Dijo además que “debemos de
tener claro que lo que sacó a Pablo y Bernabé de aquella situación fue la
fuerza del Espíritu Santo, la sabiduría, porque en el mundo todos queremos
tener la razón y a veces descartando a los demás y la verdad la tiene el Espíritu
de manera que en esas situaciones él da la sabiduría”.
“Nos regala la piedad, que es importantísima
en estos momentos, apegarse de Dios, agarrarse de Dios, fue la presencia del Espíritu
la que fortaleció a Bernabé, por eso pidamos para la iglesia el don de la
fortaleza para compartirla con la humanidad” recalcó.
Finalmente, dijo que la “humanidad
debe de ver en la iglesia la fuerza que viene del Espíritu Santo y no por
estrategias humanas que no siempre son las correctas, pidamos al Espíritu Santo
para que nos lleve a un acercamiento a Dios”.

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