Monseñor René Sándigo, Obispo de León, presidió la Santa Eucaristía del VII Domingo de Pascua, en su homilía el prelado dijo que “con la Resurrección Jesús llega a un punto cumbre cuando asciende al cielo, porque Él nos ofrece al Padre”.

“Esa experiencia de Jesús coronando su misión en la tierra, es también una experiencia nuestra porque con él somos presentados ante el Padre, pero hay que hacer camino de discípulo” dijo a los fieles que presenciaron la Santa Misa a través de los medios de comunicación diocesanos.

El episcopo agregó que “los discípulos no se dispersan, no se alejan, sino que continúan ese camino que ahora nosotros estamos haciendo, por eso esta solemnidad debe provocar el mismo efecto de fortalecernos para seguir caminando con mucha esperanza y mucha seguridad”.

“En el camino pasamos muchas dificultades como las que vivimos y que nos ha tocado en carne propia ya sabemos el destino que es estar con Jesús, por eso con los Apóstoles nos dejo dicho que estará con nosotros hasta el fin del mundo y nosotros podemos dar testimonio que, en las caídas, en las espinas, en los sufrimientos hemos contado con la presencia del Señor” subrayó.

Finalmente dijo que “El Señor de muchas maneras nos ha dejado a la gran guardiana, ella que es auxilio de los cristianos, para que con ese cetro que significa la autoridad que ha recibido del Padre venza con nosotros todas las batallas”.